@@Charla Cibernética con el emba:
Los Prejuicios También Lloran@@
Por Enrique Hubbard
Desde
la soleada y prejuiciada Arizona los saluda el emba, inexplicablemente invitado
por una universidad de la localidad local de este lugar a impartir un
"coloquio", sea lo que sea que eso significa en gabacho. Aunque usted
no lo crea y de seguro no lo cree, el bato les mostró una cara diferente del
problema de la migración, donde se reflejan tonalidades indígenas y donde se
cuestionan todos los estereotipos usados para condenar a los migrantes. Iba el
queteco bien armado con sesudos estudios de conspicuas fuentes (¡ajúa!) de
mosque no pudieron los profes ahí presentes cuestionar la validez de los
argumentos. Dicen que aprendieron mucho, pero a la hora de las preguntas casi
todos querían saber de las elecciones en México, dado que a las de allá nadie les entiende y a las de aquí
tampoco.
El
caso es que salió el emba muy henchido o hinchado por el buen éxito obtenido,
tanto así que se creyó superior a cualquiera y un nido de estrellas se quiso
construir, pero no le duró mucho el gusto, al poco tiempo se enteró del extraño
incidente en que se vio envuelto el famoso alcalde Villaraigosa de Los Ángeles,
quien estando de visita en Sacramento espada en ristre y poseído de santa
determinación pues iba a defender las finanzas de su ciudad, se topó con uno de
esos energúmenos que tan bien conocemos, de esos cuya mira apenas rebasa su
condado y sus conocimientos tampoco. El tipo aquel le gritó "¡regrésate a
México"! Bueno, en realidad le gritó en inglés, pero ustedes me entienden,
creo.
Villaraigosa
no se dio por enterado, cuando lo cuestionaron los podriodistas, este, perdón,
periodistas, les dijo que ni el incidente ni el protagonista eran gran cosa,
muy sereno se retiró sin alterarse. Claro que para los reporteros aquello no
bastaba, la noticia quedaría trunca sin ampliar la cobertura, así que se
lanzaron a buscar al agresor y cuando lo alcanzaron le preguntaron si ignoraba
que Villaraigosa era norteamericano y que su familia tenía más de un siglo de
vivir en L.A., que era alcalde desde hace siete años y antes había sido
diputado local, incluso que este año presidiría la Convención Nacional del
partido Demócrata, pero el cuate este dijo que sí sabía todo eso, pero que de
todos modos el alcalde era una basurita, ni siquiera digno de ser llamado
basura.
¡Órale!
El bato estaba muy enojado porque según él un "ilegal" mexicano había
matado a un amigo suyo, pero nunca pudo explicar qué tenía eso que ver con
Villaraigosa. Ay ta el detalle, para muchos norteamericanos el color de la piel
es suficiente para etiquetar a cualquiera como "ilegal", y como la
mayoría de los no documentados son mexicanos, pues todos somos ilegales,
incluso los que no.
No
es otra la explicación para esa oleada antimexicana disfrazada de legalismos
que se ha desatado (la mera neta nunca estuvo atada) en muchos sitios de los
yunaites, no en todos, conste.
De
hecho una de las preguntas que le hicieron al emba en la universidad esa de
aquí de Arizona fue que si le preocupaba que "la mayoría" de los
norteamericanos estuvieran en contra de la migración, a lo que contestó que no,
que no hay evidencia de que sean mayoría, lo que sí preocupa es que sea
"oficial" la avanzada en varios estados, una vez más no en todos, ni
siquiera en la mayor parte de ellos.
Lo
que ha estado aconteciendo durante el proceso de las elecciones primarias
republicanas no tiene nombre, bueno, sí tiene pero no puede mencionarse porque
esta es una revista virtual decente, pero rima con ladre. Desde la novedosa
propuesta del casi ganador Romney de la auto deportación, hasta su elogio de la
ley Arizona, pasando por su oposición al "Dream Act", se observa una
actitud agresiva soportada por mera intolerancia, nunca basada en datos duros
ni estudios serios. Claro que no pueden usar esos estudios porque se darían un
tiro en el pie, lo cual es perfectamente legal según la asociación del rifle,
las armas no perforan pies, es la gente la que lo hace. Ta claro.
Ya
de plano se fueron hasta la cocina a juzgar por ese incidente acontecido en
Florida, donde un vigilante voluntario mató a un joven afroamericano por nada,
gracias, y las autoridades tampoco pudieron hacer nada porque allá rige una ley
que autoriza a no dar paso atrás, de suerte que si el otro da paso al frente se
atiene a las consecuencias. El agresor libre, la comunidad ofendida, hasta Obama
apunta que si él hubiese tenido un hijo varón sería como la víctima, pero nada
de nada pasa.
Pero
ya me desvié del rumbo perdido y todavía no les cuento que para el agresor
verbal del alcalde, éste es "un mexicano porque defiende a México y a los
ilegales". ¡Aaaahh! entonces ya entendí, todo aquel que defienda a México
y/o a los indocumentados, es por naturaleza un mexicano y debe regresarse a su
país. Aunque sea un nativo de Nueva York, de origen judío, que tenga un
programa diario de televisión y se llame Jon Stewart.
Les
digo que hasta los prejuicios lloran.
Saludes
El
emba, desprejuiciado