LA GUAYANA ESEQUIBA,

¿OLVIDADA?

 

 

Ignacio Ríos Navarro

Martha Patricia Camacho de la Vega

 

 

Imagen:Venezuela Division Politica Territorial.svg 

División política territorial de Venezuela.

El territorio situado al Oeste del Río Esequibo, sigue presentando en el mapa de Venezuela rayas diagonales que lo identifican como un "Territorio en Reclamación"

 

INTRODUCCIÓN

 

Los mapas más antiguos de Venezuela muestran que la Guayana Esequiba formó parte de territorio venezolano, el cual estuvo conformado por un grupo de provincias, entre ellas la Provincia de Guayana que comprendía los territorios de lo que hoy es la Guayana venezolana (actuales estados de Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro), parte de la República Cooperativa de Guyana (Guayana Esequiba) y Surinam.  Las cédulas reales venezolanas acreditan los derechos históricos de ese país sobre el territorio desde el inicio de los tiempos coloniales.

 

La presencia holandesa en Guayana se remonta a la época en que Holanda formaba parte del imperio español.  A la independencia de Países Bajos de la corona española, los territorios holandeses en América, Surinam, Berbice y Esequibo hasta el fuerte de Kykoveral en el occidente, continuaron bajo la soberanía holandesa.  Por una serie de conflictos europeos, los ingleses, quienes mantenían un interés permanente en las colonias españolas en América, asumieron la posesión de los territorios holandeses en la Guayana, desde donde iniciaron un proceso de penetración y adjudicación de territorio español primeramente, durante la colonia, y venezolano después, durante el inicio de la vida independiente de Venezuela, lo que originó una serie de reclamaciones y protestas venezolanas.

 

En 1799, con el patrocinio del propio gobierno británico, el General Francisco de Miranda, precursor de la Independencia de Venezuela, imprimió un mapa en el que se señala a la Guayana Esequiba como parte de territorio venezolano.

 

La reclamación territorial venezolana sobre el Territorio Esequibo se inició hace 170 años; la base de la reclamación ha sido la figura de Derecho Internacional del uti possidetis iure (como poseéis, así poseáis)[1].  Bajo la mediación del gobierno estadounidense, las partes en litigio (Venezuela y Reino Unido), aceptaron llevar el diferendo a un tribunal arbitral, en cuya integración no estuvo ningún venezolano.

 

El laudo arbitral de París de 1899 fue aceptado por las partes.  Sin embargo, sesenta años después fue denunciado por Venezuela; la disputa fue reconocida en los Acuerdos de Ginebra y el Protocolo de Puerto España.

 

No obstante que a la fecha no ha sido resuelto el diferendo territorial, es de destacar que ello no ha afectado la rica y variada cooperación que actualmente se registra entre Venezuela y la República Cooperativa de Guyana, a la que pertenece la Guayana Esequiba.

 

Este es otro diferendo territorial que podría calificarse de herencia de la arrogancia y ambiciosa política hegemónica, de penetración y colonización de las cultas, desarrolladas y modernas metrópolis europeas.

 

ORIGEN DEL NOMBRE

 

Guayana es una palabra amerindia que significa tierra de muchas aguas.  Antes de la llegada de los europeos, la región estuvo habitada por tribus caribes y arahuacos, que la llamaban Guiana, palabra que derivó en Guayana.  El nombre Esequiba proviene del Río Esequibo, que a su vez se deriva del apellido de Juan de Esquivel, lugarteniente de Diego Colón en las primeras décadas del siglo XVI.  Diversos cambios fonéticos derivados de la pronunciación por indígenas y europeos, llevaron al cambio de grafía del término. 

 

Mapa de Guyana

República Cooperativa de Guyana

 

El término de Guayana es utilizado únicamente por Venezuela y comprende 159,500 km², o sea 74%, del territorio de la República Cooperativa de Guyana[2],, ubicado entre el Río Cuyuni y el Río Esequibo, con excepción de la Isla de Ankoko anexada por Venezuela en 1966, cuya soberanía reclama y que también denomina Zona en Reclamación o Territorio Esequibo.

 

La Guayana Esequiba la integran 6 regiones administrativas de la actual República Cooperativa de Guyana con una población superior a los 200,000 habitantes de los cuales el 70% se concentra en la faja de la costa atlántica.  Las regiones son:

 

Región 1 Barima-Waini

Región 2 Cuyuni-Mazaruni

Región 7 Pomeroon-Supenaam

Región 8 Potaro-Siparuni

Región 10 Alto Takutu-Alto Essequibo

Región 5 Islas Essequibo-Demerara Occidental[3]

Mapa político de Guyana

Ubicación geográfica.-  El área del Territorio Esequibo es la parte más occidental de la República Cooperativa de Guyana, con la que limita a través de la línea del Río Esequibo, tomado éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico; al norte limita con el Océano Atlántico y el lindero írrito que se inicia en Punta Playa la separa del Estado venezolano del Delta Amacuro; por el Oeste colinda con el Estado Bolívar y Brasil, país con el que también limita por el Sur.

 

Recursos.- La zona en reclamación es rica en recursos acuíferos y presenta una red hidrográfica con grandes particularidades, que podría dividirse en cuatro sectores:

 

·         La parte norte y este, conformada  por las subcuencas de

      los ríos Barima y Amacuro  que  drenan hacia el Orinoco.

·         El norte y noroeste del río Esequibo, que corresponde a las cuencas de los ríos Guaini, Pomeron y Moroco, cuyas aguas drenan al Atlántico.

·         La parte central y sur del territorio esta conformada por las subcuencas de los ríos Cuyuni, Mazaruni, Rupununi, Potaro, Siparuni, Cuyuvini, Casicaitiu, Camoa, Supenan, Sipu y otras cuencas menores, cuyas aguas drenan al río Esequibo.

·         La región suroeste del Esequibo comprende gran cantidad de ríos que drenan hacia el río Ireng y al río Takutu, que corresponden a la gran cuenca del Amazonas en Brasil.

 

 

 

 

 

Las riquezas naturales que posee el territorio, le confieren un alto potencial en recursos forestales, mineros, energéticos, hidráulicos y turísticos.  Por ser un territorio de escasa infraestructura física  y  de  difícil  accesibilidad, -dadas las limitantes y características propias del medio natural-, la explotación de los recursos forestales, hídricos y minerales, no ha podido ser realizada a gran escala, conservándose como el factor de riqueza potencial más importante en materia de bauxita, manganeso, oro y diamantes, caolín, arenas, arcilla, sílice, mica, cobre, uranio, hierro, manganeso, hematita; bosques madereros, parques nacionales, reservas forestales; caudalosos ríos como Mazaruni, Moco-Moco, Tumatumari, Eclipse Falls, Wamakaru, Tomakaima, Hosororo, entre otros.

 

El gobierno guyanés ha extendido diversas concesiones a empresas multinacionales, como la mina OMAI, ubicada en la margen izquierda del río Esequibo, a unos 170 Kms al suroeste de Georgetown, en la Zona en Reclamación, la cual es considerada la mayor mina de oro de Sudamérica.

 

Bañada por numerosos ríos, buena parte del territorio sirve para la actividad agrícola, especialmente en la costa donde fluyen los ríos Kukenán, Boruca y Pomerún, propiciando el establecimiento de grandes plantaciones de arroz y caña de azúcar. También se da, en ciertas sabanas, la cría de ganado vacuno

 

OCUPACIÓN Y COLONIZACIÓN

 

Presencia española.-   En su intento por encontrar un recorrido más corto a las indias, en 1492 los españoles iniciaron sus viajes marítimos a través del Océano Atlántico; en uno de esos viajes descubrieron el Continente americano; se inició un proceso doloroso de conquista, colonización y evangelización cristiana.

 

En 1498 los territorios hoy denominados Guayana fueron avistados por Cristóbal Colón, quien en su tercer viaje, el 1º de agosto, llegó al Delta del Orinoco y un año mas tarde Alonso de Ojeda, capitán español, inició la conquista y ocupación de 1,000 kilómetros de costa guayanesa, antes de llegar al Golfo de Paria.  Una segunda expedición del capitán Ojeda por la costa entre el Esequibo y el Orinoco, se llevó a cabo en 1502.

 

En el año 1500 Vicente Yáñez Pinzón descubrió el Río Orinoco (padre de todos los ríos), correspondiendo al conquistador español Diego de Ordaz ser el primer europeo que navegó por el curso del mismo, motivado por la información que había recibido de los aborígenes sobre la existencia de una gran riqueza aurífera más allá del río Meta, lo cual originó la leyenda de "El Dorado".  Teniendo como uno de los objetivos encontrar El Dorado, el 20 de mayo de 1530 Ordaz obtuvo de la corona española una capitulación para conquistar y poblar las doscientas leguas de territorio desde el río Marañón, parte alta del Río Amazonas, hasta Maracapana, es decir, la región de Paria, no lejos de la desembocadura del Orinoco. 

 

Al mando de una expedición, Ordaz zarpó de San Lucas de Barrameda el 20 de octubre de 1530 y ascendió 600 millas por el Orinoco, llegando a los raudales del Atures y luego a la sierra de Imataca, hasta un poblado indígena conocido como Huyapari.  Con la expedición se introdujeron en la región, que inicialmente se le llamó provincia de Carao, las primeras prédicas de la fe cristiana.  A su regreso, al comentar su viaje, Ordaz hizo referencia a ella como Guayana, siendo ésta la primera vez que se utilizó este nombre.  A Diego de Ordaz se le atribuye haber fundado una primera y efímera Santo Tomé de Guayana, en 1532, cerca de las bocas del Caroní con el Orinoco, donde actualmente se encuentra la ciudad de Puerto Ordaz.  Entre 1530 y 1531 Ordaz colonizó la costa entera de Guayana.  Es decir, España no sólo descubre y explora sino que conquista y coloniza.

 

Numerosísimas expediciones españoles se van a producir aun posterioridad, hasta que se funda un fuerte defensivo en la confluencia entre el río Cuyuní y el río Mazurini.  En 1537, Alonso de Herrera, lugarteniente de Ordaz, ascendió el Orinoco más allá de donde había llegado Ordaz. 

 

En 1553, exploradores españoles suben por los ríos Esequibo, Cuyuní y Mazaruni. Entre 1560 y 1569, se producen más de veinte expediciones por el territorio Esequibo y todas de españoles.  Con la capitulación dada a Ordaz en 1530, el territorio de Guayana adquirió una primera identidad propia, creándose la Provincia de Guayana el 18 de noviembre de 1568.

 

Don Antonio de Berrio, veterano español de las guerras en contra de los moros, organizó en Santa Fe de Bogotá su primera expedición al Orinoco, en 1582, siendo el primero en establecer la ruta Bogotá–Río Casanare (hoy día en Colombia) –Río Meta – Río Orinoco – Guayana – Trinidad, en 1584-86.  En 1585 Berrio unió en una sola a las provincias de Guayana y Trinidad, esta última descubierta por Colón en 1498 y establecida como provincia en 1529.  La provincia unida dependió en lo político-administrativo de la provincia de Santa Fe de Bogotá, de 1591 a 1729.

 

En una de sus jornadas expedicionarias, en 1587, Berrio partió desde Casanare hasta llegar, por segunda vez y casi 60 años después de Diego de Ordaz, al raudal de Atures, estableciendo el caserío de Santo Tomé en las sierras de Parguaza, Caipo y Suapure, lo que constituyó un primer intento de poblar Guayana.  En 1591 se acentuó la colonización española del territorio Esequibo y tres años más tarde España tomó posesión del territorio; en 1596 aproximadamente 2000 colonos españoles iniciaron la colonización del territorio ocupado.  En 1615 existía un asentamiento español que cultivaba el suelo en el Esequibo.

 

Las poblaciones españolas se incrementaron en el territorio del alto Cuyuní y sus tributarios, partiendo de Santo Tomé.  A fines del siglo XVIII había más de 30 establecimientos españoles, la mayoría dirigidos por misioneros españoles, e importantes pueblos como Upata y Tupuquen y un fuerte en la orilla meridional del Cuyuní, enfrente del Curumo.  Un gran número de nativos se avecindaron con los españoles en los establecimientos de misión y, bajo su dirección y vigilancia, se dedicaron a la agricultura u otras ocupaciones.  Los productos de estos pueblos y establecimientos, en especial el tabaco de Upata y el ganado y cueros de las misiones, fueron los principales artículos de exportación.

 

En 1729 se reestructuró administrativamente la región.  Mediante cédula real, la provincia de Guayana-Trinidad pasó a formar parte de la provincia de Nueva Andalucía (Cumaná), desapareciendo como provincia.  Dos años más tarde, en 1731, Trinidad se separó de Nueva Andalucía adquiriendo personalidad propia, hasta el 17 de febrero de 1797 en que fue tomada y convertida en colonia por los ingleses.

 

En 1762 se creó una vez más la Provincia de Guayana, la cual pasó a depender nuevamente del recién creado Virreinato de Santa Fe de Bogotá.  Cuatro años más tarde, en 1766, pasó a formar parte de la Provincia de Caracas.

 

Santo Tomé de Guayana fue un puerto fortificado, mudado varias veces por los ataques de los indios caribes y los corsarios europeos que pretendían incursionar en Guayana y procurarse sus riquezas.  En 1764 Santo Tomé se asentó definitivamente en el lugar más angosto o angostura del río.  Se le llamó sucesivamente Santo Tomé o Santo Tomás de Guayana, Nueva Guayana, Angostura y, desde 1846, Ciudad Bolívar.

 

Durante los diez años siguientes a la fundación de Santo Tomé, frecuentemente y por diversos puntos se hicieron expediciones a lo largo de la costa de Guayana y hacia el interior de la región.  Se menciona el Esequibo entre los puntos frecuentados por los expedicionarios.  Fue el Esequibo tempranamente colonizado por los españoles y a través del mismo se obtenían  abastos de provisiones para Santo Tomé y Trinidad.

 

En 1777 fue creada la Capitanía General de Venezuela, dependiente de la Real Audiencia Virreinal de Santa Fe de Bogotá, cuyo Capitán General pasó a ser el Gobernador de la Provincia de Caracas.  Como frontera oriental entre España y Holanda se estableció el Río Esequibo, desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico.  Sin embargo, la posesión de este territorio sería de jure puesto que no sería colonizado por la Capitanía General de Venezuela (España).

 

La Capitanía General de Venezuela quedó conformada por seis provincias:

 

·         Provincia de Caracas, creada por real cédula del 27 de marzo de 1528, cuando se le llamó Provincia de Venezuela, cuya primera capital fue Coro, después pasó a ser El Tocuyo y finalmente Caracas.

·         Provincia de Guayana, que comprendía el territorio de los actuales estados de Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro, más el Esequibo, con capital en Angostura.

·         Provincia de Maracaibo, ciudad fundada por primera vez el 8 de septiembre de 1529 por Ambrosio Alfinger.  En un principio perteneció a la Provincia de Venezuela, pero el 31 de diciembre de 1676 se anexó a la Provincia de Mérida, que al principio se llamó Provincia de La Grieta (1570-1608), posteriormente Corregimiento de La Grieta (1608-1622), Mérida (a partir del 3 de noviembre de 1622) y, finalmente, de Maracaibo.

·         Provincia de Margarita

·         Provincia de Nueva Andalucía (Cumaná)

·         Provincia de Trinidad

 

Originalmente y desde sus respectivas creaciones, las provincias de Margarita, Caracas (Venezuela) y Nueva Andalucía dependieron política y administrativamente de la Real Audiencia de Santo Domingo, las de Trinidad, Guayana y Maracaibo (La Grieta-Mérida-), dependieron de la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá.

 

El límite de la Provincia de Guayana se expresa claramente en la instrucción de Don José Abalos, Intendente General de la Capitanía General de Venezuela, en febrero de 1779, “para la población de la Provincia de Guayana” en la que se señala:

 

“Los límites de la dicha Provincia de Guayana que da principio por la parte oriental de ella a barlovento del desemboque en el mar del río Orinoco, en el confín de la Colonia Holandesa de Esequibo”.

 

La Real Audiencia Subordinada de Caracas fue creada en 1786 con el objeto de perfeccionar, desde el punto de vista jurídico y político-administrativo, una reforma territorial sobre la base de las 6 provincias unidas desde 1777.

 

En el año de 1799 el general Francisco de Miranda publicó el mapa de "Cruz Cano", impreso en Londres, bajo el patrocinio del gobierno británico, en el que aparece el Río Esequibo como línea divisoria entre el territorio español y las colonias holandesas.

 

Presencia neerlandesa.-  En 1581 los Países Bajos renunciaron formalmente a la soberanía de España, de la cual hasta aquel tiempo habían sido vasallos, iniciándose la guerra de los 30 años, con un período de tregua entre 1609 y 1621.

 

La primera mención de un viaje holandés a la región de Guayana data de 1598, cuando un buque mercante holandés remontó el Orinoco hasta Santo Tomé. El nacional holandés Cabelíau tomó parte en el viaje e hizo de él un relato. No se menciona ningún establecimiento holandés en la costa de Guayana antes de 1613, año en que los españoles sorprendieron y destruyeron el establecimiento holandés del Río Corentin. No se conoce ninguna otra posesión holandesa al oeste del Corentin, en este período.

 

Impulsados por la leyenda de El Dorado, en el año 1616 los holandeses crearon el primer fuerte de Guyana, que comprendía las tres colonias de Demerara, Berbice y Esequibo.

 

En 1621, terminada la tregua con España, los Países Bajos concentraron en una sola compañía, la Compañía Holandesa de la India Occidental, el tráfico y las empresas marítimas de ese país en conexión con América.  Por 1626 la Compañía envió personas a residir en el Río Esequibo, donde se construyó un fuerte sobre lo que fue un fuerte español en la Isla de Kykoveral, situada en el Río Mazaruni, cerca de donde desemboca el Esequibo.

 

Tras 67 años de confrontaciones, mediante el Tratado de Westfalia, firmado en la Sala de la Paz del Ayuntamiento de Münster el 24 de octubre de 1648, los holandeses se independizaron de España, que reconoció la independencia de Holanda y renunció a todo derecho sobre las posesiones territoriales holandesas en América: Surinam, Berbice y Esequibo, donde el punto más occidental era el fuerte de Kykoveral, al cual únicamente se accedía por el mar a través del Río Esequibo.  El Tratado no le concedió a Holanda derechos sobre ninguna parte de territorio al oeste del Esequibo.

 

Los holandeses permanecieron en posesión del Esequibo donde gradualmente formaron un establecimiento y haciendas.  En sus orígenes el centro poblacional era el fuerte de Kykoveral, agrupándose en torno de el las haciendas establecidas en las vecinas márgenes del Esequibo, del Cuyuní y del Mazaruni.  Todos estos ríos, a una distancia de menos de 20 millas contadas desde el punto de su unión, están obstruidos por cascadas o raudales, en que su navegación termina.  Los Establecimientos nunca pasaron más allá de esas cascadas.  Durante todo el período del régimen holandés, la tendencia fue siempre ir río abajo, hasta que por último casi se abandonó la vecindad del puesto originario, creciendo las haciendas en número y extensión hacia la boca del río.

 

En 1658 se formó una nueva colonia en el Pomarón, río que está a unas 30 millas al noroeste del Esequibo y que desemboca en el mar.  La colonia fue destruida por un ataque de los ingleses en 1665, vuelta a fundar en 1686 y acabada finalmente por los franceses en 1689.  El dominio holandés en el Pomarón se reivindicó sólo por medio de una posta mercante.  El territorio al oeste del Moroco, donde se situó al fin la posta, los holandeses nunca lo colonizaron y apenas lo atravesaban, excepto en el primer período, a fin de traficar con los Españoles del Orinoco.

 

En 1674 se dio por terminada la Compañía Holandesa de la India Occidental, la cual fue reemplazada por una nueva, cuyas operaciones se restringieron específicamente a Esequibo y Pomarón.  Entre 1700 y 1725, los holandeses sólo lograron tener unos pequeños puestos en Wacuco y el Pomarón, que fueron abandonados a los dos años de creados.  Entre 1754 y 1772, trataron de establecer otros puestos en el río Cuyuni, pero fueron rechazados por los españoles (ver Disputas y Reclamaciones).

 

En 1763, el africano Cuffy (actual héroe nacional guyanés), encabezó una rebelión en contra de la ocupación holandesa de Guyana, la cual fue reprimida sangrientamente.

 

En 1791, España y Holanda firman un Tratado de Extradición por el cual la primera reconoce como holandesas las colonias de Esequibo: Demerara, Berbice y Surinam, situadas todas al este del río Esequibo, es decir, no asiste reconocimiento de alguna parte del territorio hoy reclamado, ubicado al occidente del Esequibo.

 

En los territorios bajo dominio holandés prosperó una economía agrícola a base del cultivo de café, cacao, algodón, tabaco y caña de azúcar, que se fue desarrollando en la zona costera.  Los indígenas, tribus descendientes del tronco arahuaco, se negaron a colaborar en los trabajos cañeros por considerarlos muy duros y no pudieron ser sometidos por las armas, por lo que emigraron hacia las zonas selváticas del sur, donde se asentaron finalmente.  Holanda mantuvo sus posesiones territoriales hasta 1803.

 

Presencia británica.-  En 1595 el pirata Walter Raleigh, iniciador del imperio inglés, organizó su primera aventura a la Guayana, dos más en 1615 y una cuarta en 1616.  En su fantasioso libro El descubrimiento del vasto, rico y hermoso imperio de la Guayaná recoge la leyenda de los hombres-rayas, de Sipapo, que tienen la boca en el ombligo.

 

En 1713 España y Gran Bretaña firmaron el Tratado de Utrecht, por el cual, la segunda se compromete a respetar los territorios españoles ocupados en América.

 

En 1796 la colonia holandesa de Guayana fue tomada por los ingleses, que habían iniciado la introducción masiva de colonos y esclavos para las plantaciones, procedentes sobre todo de Gran Bretaña y del subcontinente indio (lo que ha hecho posible que en el país se hablen urdu, hindi y tamil), negros africanos, chinos y javaneses.  Al escaparse los esclavos se iban a vivir en las selvas, con los indígenas.  El mestizaje racial y cultural dio origen a los denominados «cimarrones».  Los variados grupos étnicos han permanecido bastante diferenciados y hoy día cada grupo tiene su propio estilo de vida y cultura, aunque los nexos de unión promovidos por los grupos nacionalistas tienden a su fusión.

 

 

 

 

 

 

Durante la guerra de 1803 entre España e Inglaterra, derivada del no reconocimiento inglés a la neutralidad de España por la ayuda económica que brindaba a Francia, el Reino Unido ocupó militarmente el territorio ubicado entre los Ríos Esequibo y Demeraba, y se mantuvo ahí hasta el 13 de agosto de 1814.  En ese año, mediante el Tratado de Londres, y debido a las guerras napoleónicas, Holanda se vio obligada a aceptar jurídicamente un hecho que se venía dando desde 1796 al ceder formalmente a Inglaterra los territorios que había colonizado y que al occidente limitaban con Venezuela en el Río Esequibo.  En el primer artículo adicional del Tratado de Londres se establece que los Países Bajos ceden a Gran Bretaña los “Establecimientos de Demerera, Esequibo y Berbice”, aproximadamente unas 20,000 millas cuadradas, alrededor de 51,700 kilómetros cuadrados.

 

Cabría señalar que en 1810 se publicó en Londres un mapa donde consta el territorio de la Guayana venezolana y el de la holandesa, teniendo como línea fronteriza el río Esequibo.  El interés del mapa se centra en que fue editado "en una época cuando la Gran Bretaña no tenía oficialmente ninguna propiedad sobre estos territorios y, además, porque el mapa fue publicado en Londres.  No había interés en extender los límites de la Guayana más allá del Esequibo, que realmente le correspondía a los Países Bajos".

 

INDEPENDENCIA DE VENEZUELA

 

En 1811 las Provincias Unidas de Venezuela se independizan; en el artículo 5 de su primera Constitución, decretada en ese mismo año, se consagró el principio de uti possidetis para definir el territorio venezolano como el mismo que mantenía la antigua Capitanía General de Venezuela: "Los límites de los Estados Unidos de Venezuela son los mismos que en el año de 1810 correspondían a la antigua Capitanía General de Venezuela".  Esta delimitación va a aparecer en las posteriores constituciones venezolanas y hasta nuestros días.

 

En 1819 Venezuela, por el Congreso de Angostura, se incorporó a la Nueva Granada para formar la República de Colombia. La frontera oriental venezolana estaba definida por el curso del Río Esequibo. Tres años después, se ve obligada a protestar las continuas invasiones de colonos ingleses a territorio venezolano. 

 

 

Mapa de Gran Colombia (1819) que incluye la región del Esequibo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                    Mapa de la Gran Colombia (1819) que incluye la región del Esequibo

 

 

En 1830 Venezuela se separó de Nueva Granada y se constituyó en Estado de Venezuela.  La Constitución de 1830, en su Artículo 5 reitera que el territorio del país comprende todo lo que antes de la transformación política de 1810 se denominaba “Capitanía General de Venezuela ….”, por lo que Guayana quedó formalmente bajo la soberanía venezolana.

 

Mediante el Tratado Definitivo de Paz y Reconocimiento entre Venezuela y España del 30 de marzo de 1845, España reconoció al nuevo estado con la extensión territorial que comprendía la “Capitanía General de Venezuela”, la cual incluía la Provincia de Guayana cuyo límite territorial al oriente era el Río Esequibo.  En el Tratado se establece que España “renuncia por sí, sus herederos y sucesores, a la soberanía, derechos y acciones que tiene en el territorio americano conocido con el antiguo nombre de Capitanía General de Venezuela, ahora República de Venezuela”.  Como se señaló anteriormente, la Capitanía General de Venezuela comprendía los territorios de la antigua provincia de Guayana, que incluía la región Esequiba.

 

En el Artículo II del Tratado se señala: “En consecuencia de esta renuncia y cesión, Su Majestad reconoce a la República de Venezuela como nación libre, soberana e independiente, compuesta de las provincias y territorios mencionados en su Constitución y otras leyes posteriores, a saber: Margarita, Guayana, Cumaná, Caracas, Barcelona, Carabobo, Barquisimeto, Barinas, Apure, Mérida, Trujillo, Coro y Maracaibo, y cualesquiera otros territorios e islas que puedan pertenecerle.”[4]

 

Por lo que respecta a los territorios unificados cedidos por Holanda a Gran Bretaña, el 31 de julio de 1831 pasaron a constituir la Guyana Británica.  Desde ese momento, el gobierno británico, como toda potencia colonial hegemónica de ocupación, respaldada internacionalmente por su importancia política, económica y militar, estimuló el avance y establecimiento de colonos en las tierras situadas al oeste del río Esequibo, lo cual se vio favorecido por la despoblación de estos territorios y por la situación interna de Venezuela, que iniciaba su organización institucional.

 

A raíz de la revolución industrial y la abolición de la esclavitud en 1833, muchos africanos abandonaron los grandes campos azucareros, estableciéndose algunos en las zonas urbanas.  A fin de superar la escasez de mano de obra en los campos azucareros, el gobierno británico llevo a indios a tierras guyanesas bajo contratos de trabajo miserables, iniciándose así la división de las comunidades.

 

En el primer mapa oficial de la zona, en 1838, Gran Bretaña reconoció que el límite territorial de Guyana, por el oeste, era el Río Esequibo.

 

 

PENETRACIONES TERRITORIALES: DISPUTAS Y RECLAMACIONES

 

La primera disputa por la posesión del territorio al oeste de la cascada del Cuyuní, en lo interior, y del Esequibo, en la costa, se dio entre España y Países Bajos.  Se originó cuando los holandeses estacionaron un agente de comercio en el Cuyuní, en un punto situado cerca de 50 millas de su boca, o de 35 a 40 millas encima de las cascadas que marcaban el límite del establecimiento de los holandeses.  El Comandante español de Guayana, aseverando que ésta era una intrusión en territorio español, destruyó la posta en 1758 e hizo prisioneros a sus ocupantes.  Los Países Bajos entablaron una reclamación en la que no se insistió, ni de ella se ocupó nunca España, que con posterioridad mantuvo una patrulla activa en el interior y en el territorio de la costa, hasta los límites del establecimiento holandés.

 

En un informe fechado el 10 de julio de 1788 las autoridades españolas formularon la primera reclamación, en la que se señaló como frontera la costa sur del río Orinoco, del punto de Barima, 20 leguas más o menos en tierra, hasta el estero de Curucima, el brazo del Imataka y una línea imaginaria que va del sur al sureste por la costa que es cruzada por los ríos Aguire, Arature y Amacuro, a una distancia de 20 leguas, directo al Cuyuni, de ahí correrá hacia el Masaruni y Esequibo, paralelamente a las fuentes de Berbis y Surinama.

 

Pocos años después de que Guyana pasara al dominio británico, se inician las primeras reclamaciones venezolanas al Reino Unido.  En 1822 Venezuela se ve obligada a protestar las continuas invasiones de colonos ingleses en territorio venezolano.  El Ministro venezolano en Londres, doctor José Rafael Revenga, por instrucciones del Libertador Simón Bolívar, presentó la denuncia oficial a las autoridades británicas en los siguientes términos: "Los colonos de Demerara y Berbice tienen usurpada una gran porción de tierra que según los últimos tratados entre España y Holanda nos pertenece del lado del río Esequibo. Es absolutamente indispensable —termina diciendo el diplomático venezolano— que dichos colonos o se pongan bajo jurisdicción y obediencia de nuestras leyes, o se retiren a sus antiguas posesiones". Dos años mas tarde José Manuel Hurtado fue nombrado Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Colombia ante el Reino Unido, en reemplazo del doctor Rafael Revenga, con la especial misión de obtener el reconocimiento británico.

 

En el año de 1825 Venezuela dio a conocer a Gran Bretaña que la frontera con la Guayana Británica estaba situada en el río Esequibo, sin que hubiera protesta inglesa. En 1828 el Diccionario Geográfico Universal en París establecía en 3,120 leguas[5] el área de la Guayana Británica

 

A partir de 1834 la frontera oriental venezolana empezó a sufrir modificaciones.  En ese año, el gobierno de Gran Bretaña comisionó al naturalista y cartógrafo prusiano Robert Hermann Schomburgk para trazar los límites entre la colonia de Guyana y Venezuela.  Un año después, el encomendado realizó una arbitraria demarcación en mapas, llamada línea Schomburgk, que trajo como resultado el despojo sucesivo de territorio venezolano.  La demarcación iba desde el Río Moruca hasta el río Esequibo, que incluía 4,290 km2 de territorio de la Guayana Esequiba. 

 

En 1839 el mismo Schomburgk trazó una segunda línea llamada norte-sur, que fijó un nuevo límite desde la desembocadura del río Amacuro hasta el Monte Roraima y desde aquí hasta el nacimiento del río Esequibo, mediante la cual se avanzó 141,930 km2 hacia territorio venezolano.  El propio naturalista atribuyó a las bocas del Orinoco una enorme "importancia política", e instó al gobierno británico a no abandonar Punta Barima, "que indudablemente es la llave de Colombia".  Schomburgk publicó la experiencia de sus exploraciones en “Una descripción cartográfica de la Guayana Británica”, en la que se contiene un mapa del territorio que, según su criterio, debía reclamar para sí Gran Bretaña e incluye todos los ríos tributarios del Esequibo y el Monte Roraima y aconsejaba a Londres estimular la libre e ilimitada emigración a la zona de indios, africanos y cualquier grupo étnico.

 

El descubrimiento de importantes yacimientos de hierro, oro y diamantes en la parte occidental del Esequibo, más el inmenso potencial hidroeléctrico derivado de numerosas cataratas, en particular las del río Mazaruni, aumentaron las apetencias de los ingleses por la Guayana Esequiba, sentimiento que iba acorde con su política territorial expansionista.  Lo anterior se demuestra cuando por esas fechas el cónsul británico en Ciudad Bolívar, Kenneth Mathison, expresó que "si la línea de la frontera británica va del Amacuro a la horqueta del Cuyuní, donde le entra Yuruari, el territorio aurífero caerá dentro del territorio inglés".  En efecto, en 1849, se había descubierto el potencial aurífero de Yuruari.

 

La migración de los colonos británicos hacia los territorios situados más allá de la margen occidental del Esequibo y la colocación de postes en territorio venezolano por parte del agrimensor Schomburgk, originó la primera reclamación de Venezuela a Gran Bretaña.

 

El 18 de noviembre de 1841, el Ministro Plenipotenciario venezolano en Londres, don Alejo Fortique, presenta en nombre de su Gobierno "una nueva y más enérgica protesta", pidiendo a Su Majestad británica, "en términos más enérgicos" que eliminara los postes colocados en territorio venezolano.  Exigencia que se vuelve a repetir el 8 de diciembre y el 10 de enero de 1842.  Venezuela demandó toda la parte occidental del Río Esequibo, o sea el 75% del territorio de Guyana Británica.  Por fin, el 31 de enero Gran Bretaña anunció su intención de remover los postes, cosa que en ningún momento cumplió.

 

Venezuela no ceja de insistir en la necesidad de firmar un tratado de límites.  Así lo expresa Fortique en comunicación diplomática del 23 de mayo de 1843, dirigida al Conde de Aberdeen, Secretario Principal de Estado y Relaciones Exteriores de Gran Bretaña entre 1841 y 1846, petición que se repite el 26 de julio. El 31 de enero de 1844, el diplomático venezolano persevera en los planteamientos ordenados por su Gobierno y propone las bases para arreglo, anexando un mapa del territorio en que se establece la línea histórica. "No hay duda que el Esequibo es el río formado como al intento por la naturaleza -afirma don Alejo Fortique-; y pues nada o casi nada ocupan hoy los colonos británicos entre él y el Orinoco estando sus plantaciones del otro lado, un arreglo sobre ésta llenaría el objeto".

 

Las negociaciones para llegar a un acuerdo definitivo se iniciaron en 1844 mediante la propuesta formulada por el representante diplomático venezolano a Lord Aberdeen de reconocer al Río Esequibo como línea fronteriza entre los dos países, para lo cual presentó documentos que comprobaban la jurisdicción venezolana sobre las tierras que habían formado parte de la antigua Provincia de Guayana y, por consiguiente, de la Capitanía General de Venezuela en 1777.  Además, sostuvo la validez del principio uti possidetis iure recogido en las diversas constituciones del joven estado venezolano.

 

En 1850 se llegó al Acuerdo mediante el cual ambos gobiernos se comprometieron a no ocupar el territorio en disputa.  Sin embargo, pese a este Acuerdo, el gobierno británico siguió penetrando hacia el oeste, cada vez con más pretensiones.

 

En diciembre de 1876, Venezuela envió a Londres una delegación presidida por el doctor José María Rojas, con el encargo de promover nuevamente la cuestión de límites. Las conversaciones que se inician finalizan abruptamente unos meses después.

 

El 21 de febrero de 1881 en una nota dirigida al Ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Lord Granville, Venezuela propuso que la frontera se iniciara en un punto localizado una milla al norte del Río Moruka, de ahí correría al occidente hasta el meridiano 60º y bajaría hacia el sur por el mismo.  Ello habría concedido a Venezuela el distrito de Barima. 

 

El gobierno británico, por su parte, propuso que la línea fronteriza se iniciara en la boca del río Moruka y continuara por los ríos Barima y Aunama.  Esto significaba una frontera que correría al oeste del Esequibo, por lo que no fue aceptada por el gobierno venezolano.  Las conversaciones fueron suspendidas y los ingleses siguieron ocupando la zona.

 

En 1884 Inglaterra tomó por la fuerza la boca del Orinoco y dos años después Granville modificó los mapas originales de Schomburgk estableciendo una nueva línea limítrofe que aumentaba a 167,830 km2 la posesión británica, llegando así al Río Barima. La línea fronteriza, conocida como Rosebery, desplazó la línea divisoria y la proyectó a la propia desembocadura del Río Orinoco.

 

Cabría señalar que en 1885 el Statesman Year Book publicó que la Guyana Británica comprendía una superficie de 76,000 millas cuadradas, pero dos años después, en 1887 extendió la superficie territorial a 109 millas cuadradas.  Fue en esta época cuando se produjo la mayor demanda británica, que aspiraba a 203,310 km2 de territorio venezolano, abarcando, por supuesto, el rico distrito aurífero del Yuruari.

 

Para esta época las minas venezolanas eran explotadas por concesionarios ingleses con capital propio y hasta con unos siete mil mineros extranjeros.  

 

El presidente Antonio Guzmán Blanco, informado por su comisionado Jesús Muñoz Tébar de la continua penetración británica en territorio venezolano, exigió al gobierno británico, el 26 de enero de 1887, el inmediato retiro de su gente de las bocas del Orinoco y su repliegue al Río Pomerún, manteniendo así el statu quo de 1850.  Al no aceptar Gran Bretaña esta exigencia, Guzmán Blanco rompió relaciones diplomáticas, el 21 de febrero de 1887.  Entre las razones alegadas por Venezuela para el rompimiento diplomático, caven destacarse las siguientes:

 

a) Negativa británica a reparar 108 agravios;

b) Continuas y reiteradas violaciones al territorio venezolano;

c) Actitud inglesa de decidir por si misma cuestiones que competían a ambas naciones;

d) Por declararse dueño del Orinoco y apoderarse del caño Barima;

e) Negativa británica en aplicar el arbitraje adoptado en 1827 y 1871 para solucionar cuestiones de límites con los Estados Unidos de América;

f) Violación del Acuerdo de 1850 que garantizaba la extensión del territorio disputado;

g) Oposición británica al establecimiento de un faro en Punta Barima por parte de Venezuela;

h) Incesantes e ilegales avances desde el Esequibo al Pomarón, al Moroco, al Guaima, al Barima y al Amacuro, y

i) Por haber "vulnerados los derechos de la soberanía e independencia de Venezuela, privándola de la más santa e inviolable de las propiedades de una nación, a saber, la de su territorio".

 

Además de esta acción diplomática, Venezuela realizó un gran esfuerzo desde el punto de vista militar ya que, por un lado, se vio obligado a frenar el avance de Gran Bretaña y, por el otro, evitar una posible invasión del territorio, como se vislumbraba. 

 

En su edición del mes de febrero de 1896, la revista “National Geographic” publicó un artículo de William E. Curtís, ex director de la Oficina para Latinoamérica de EUA, en el que se señala que “debido a las minas ubicadas en territorio venezolano, Inglaterra, en su política expansionista, pretende amenazar a Venezuela colocando dos navíos de guerra en las bocas del Orinoco, valiéndose de cualquier excusa, para así tomar posesión de ese prometedor territorio minero”.

 

La política de alentamiento y promoción abierta del expansionismo y penetración territorial de Reino Unido en territorio colonial español primeramente y con posterioridad en las jóvenes repúblicas independientes latinoamericanas, como es el caso de Venezuela, ocasionó incluso que, con respecto a la Guayana, en un memorando del Ministerio del Exterior inglés del mes de agosto de 1886 se dijera "Yo diría que nosotros no podemos presentar el caso a arbitraje ni siquiera con pequeñas esperanzas de éxito, dadas las contradictorias líneas que hemos reclamado, presentadas en los mapas públicos ingleses. Además, el mapa publicado por el señor Stanford bajo los auspicios del Ministerio de Colonias con todos los signos de aprobación oficial, tenía una frontera aproximadamente igual a la del mapa presentado al Parlamento en 1840 y por tanto comprendía un territorio considerablemente menor del que reclamamos en 1880 o en 1883; además de esto, ha de considerarse que el argumento basado en razones de estricto derecho no tiene salida alguna "[6].

 

Hasta 1897 hubo sucesivas usurpaciones del territorio venezolano por parte de Inglaterra.

 

En 1895, Richard Olney, Secretario de Estado del presidente estadounidense Stephen Grover Cleveland y reconocido por su interés en la solución de la controversia territorial entre Venezuela y Reino Unido, dirigió una nota muy agresiva al gobierno británico en la que consideró a los "avances" británicos en tierra venezolana como verdaderas usurpaciones, justificaba la aplicación de la “doctrina monroe” por tratarse de la agresión de una potencia europea contra un país americano y, atendiendo la solicitud de apoyo del gobierno de Caracas, demandó someter el diferendo a arbitraje.  Para Olney, los EUA eran prácticamente soberanos en todo el Continente de América y deseaba el imperio de la ley estadounidense en el mismo.  Se consideró que esta era una interpretación nueva y ampliada de la declaración política unilateral conocida como doctrina monroe.  El Primer Ministro británico, Lord Salisbury, aceptó someter ciertas áreas de Guayana Esequiba a arbitraje pero rechazó permitir que los asentamientos británicos fueran adjudicados a otro país.

 

Al no aceptar el gobierno británico el arbitramento, el propio presidente Cleveland señaló que los EUA investigarían exhaustivamente sobre los límites de los países en disputa y luego se opondrían "por todos los medios a su alcance” y considerarían “como un ataque directo a sus derechos e intereses, la apropiación por la Gran Bretaña de cualesquiera tierras, o al ejercicio de su autoridad en cualquier territorio que de la investigación resulte pertenecer por derecho a Venezuela".  En sesión extraordinaria del Congreso, el 17 de diciembre de 1895, Cleveland declaró: “Estados Unidos no puede aceptar que Inglaterra actúe como un Estado Sudamericano en este Continente y permitir que tal suerte de controversia tenga el trato como si fuese entre Brasil y Venezuela o entre Venezuela y Colombia, que son Estados limítrofes”, por lo que instó enérgicamente a la Gran Bretaña a parar su incursión al territorio de una nación americana y dio un ultimátum a los ingleses para que sometieran la controversia al arbitraje.  Estas declaraciones generaron enfrentamientos diplomáticos entre Washington y Londres.

 

Mapa inglés de 1896 de Guayana Británica y las diversas líneas de límites trazadas, que muestran las máximas aspiraciones británicas y el Río Esequibo que Venezuela considera como su frontera, la zona grisácea es el único territorio no reivindicado por Venezuela, mientras que una parte del sector oriental (Pirara) fue cedido por el Reino Unido al Brasil.

 

En las ediciones de julio y agosto de 1897 “National Geographic” recogió el incidente diplomático y territorial en el estudio La Comisión de Limites de Venezuela y sus Trabajos, en el que se publican mapas que reconoce la frontera en el Río Esequibo; en el trabajo realizado por la Comisión del Congreso de los Estados Unidos de América se ratifica la posición venezolana, de que sus fronteras con la colonia británica llegaban hasta el Río Esequibo y establece los límites del territorio adquirido por la Gran Bretaña a Holanda, así como la extensión del territorio usurpado a Venezuela, en la margen occidental del Esequibo.

 

Cabría señalar que a partir de 1898 el Libro Amarillo de Venezuela concibe el área en disputa en cuatro regiones:

·         Región del Delta del Orinoco: delimitada al Sur y Oeste con las montañas de Piacoa e Imataca, al Norte con el río Orinoco y al Este con las sabanas del río Pomerun y el Océano Atlántico;

·         Región del Moroco-Pomeron: delimitado por el río Moroco, el Océano Atlántico, el Río Esequibo;

·         Región del Cuyuni-Mazaruni: delimitada por la Sierra Imataca, Pacaraima y las montañas de Ayanganna, y

·         Región del Alto Esequibo: delimitada por la Sierra Pacaraima, el divorcio de aguas de los ríos Tacutú e Ireng y el Río Esequibo.

 

TRATADO DE WASHINGTON

 

Ante la presión estadounidense, en noviembre de 1896 los Estados Unidos de América y Gran Bretaña acordaron llevar a cabo el proceso de arbitraje.  De esta forma, fue negociado y firmado el 2 de febrero de 1897, el Tratado de Washington, mediante el cual los gobiernos venezolano y británico se comprometieron a resolver el problema mediante un arbitraje internacional[7] (ver anexo I) 

 

Winston Churchill, en su libro “A History of the English Speaking Peoples” dedicó unas líneas a la disputa fronteriza de Venezuela con la Gran Bretaña, justificando la aceptación de Gran Bretaña a ir a un arbitraje, ya que su país no podía estar en conflicto con EUA y, a la vez, enfrentar a los alemanes y a los boers en Sudáfrica.

 

En el Tratado se establece el acuerdo de nombrar un Tribunal Arbitral para determinar la línea divisoria entre los Estados Unidos de Venezuela y la Colonia de la Guayana Británica; el Tribunal tendría como objetivo investigar y determinar la extensión de los territorios que fueron de las Provincias Unidas de los Países Bajos, ahora reclamados por la Gran Bretaña, y los territorios que estuvieron bajo la tutela de España, ahora reclamados por Venezuela, así como determinar la línea divisoria entre los Estados Unidos de Venezuela y la Colonia de la Guayana Británica; el Tribunal debía de estar integrado por 2 miembros de cada una de las partes involucradas en el conflicto y un tercero neutral.

 

Venezuela prefirió que su representación quedara en manos de los juristas estadounidenses Melville Weston Fuller y David Josiah Brewer, la parte neutral correspondió al ruso Frederic de Martens y los representantes británicos fueron Charles Baron Rusell de Killowen (quien reemplazó al Barón Herschell por fallecimiento) y Sir Richard Henn Collins.

 

En el Tratado se señala que los Árbitros se reunirían en París, una vez recibidos los argumentos, las decisiones se tomarían por mayoría, cada una de las partes nombraría un Agente para asistir al Tribunal y que se entregaría a los árbitros y a los agentes el Alegato impreso de cada una de las dos partes, acompañados de los documentos, la correspondencia oficial y las demás pruebas, en que cada una se apoye.

 

En el caso que presentó ante el Tribunal Arbitral, el gobierno de Venezuela modificó su reclamación con respecto al distrito ubicado al occidente del Esequibo y reclamó que la frontera debería correr de la boca del Río Moruka hacia el sur del Cuyuni, cerca de la unión con Mazaruni, y de ahí a través de la parte oriental del Esequibo hasta la frontera con Brasil (ver anexo II hacia el laudo arbitral. Alegado venezolano). 

 

LAUDO ARBITRAL DE PARÍS

 

Contrario a lo estipulado en el Artículo 3 del Tratado, el Tribunal no estableció que territorios eran de Holanda, reclamados por Gran Bretaña y cuales fueron de España, reclamados por Venezuela, sino que se limitó a emitir el Laudo Arbitral de París del 3 de octubre de 1899, en el que se determina “que la línea de demarcación entre Venezuela y la Gran Bretaña seguía una línea equivalente a los actuales límites del territorio en reclamación” que le cercena a Venezuela 159.500 Km2, ubicados todos en la margen occidental del río Esequibo. 

 

En el Laudo se falla a favor de Gran Bretaña, tal como era de esperarse dada la integración del Tribunal, y se dispone que la posesión definitiva del territorio se diera efectivamente en los siguientes cincuenta años a partir del momento de creación del mismo (ver anexo III).

 

Las autoridades venezolanas aceptaron la decisión y participaron en la Comisión Mixta de Fronteras Británico-Venezolanas entre 1900 y 1905, encargada de demarcar los límites definitivos entre ambos países, lo cual se alcanzó en septiembre de 1907. 

 

 

 

NUEVAS RECLAMACIONES Y NUEVOS ACUERDOS

 

El Laudo arbitral de París fue cuestionado poco tiempo después de la instauración de la democracia en Venezuela, en 1958, con la aparición de documentos que demostraban las irregularidades legales del laudo (ver anexo VI Memorando de Severo Mallet-Prevost).  En febrero de 1962 Venezuela denunció ante las Naciones Unidas la nulidad del laudo de 1899, acción que se confirmó el 12 de noviembre de 1962 ante el Comité Político Especial de la ONU, Venezuela sostuvo que la parcialidad de los jueces al dictar sentencia y la exclusión de venezolanos en la integración del tribunal, por conveniencias inglesas, ayudó a que el Tribunal sentenciara a favor de los británicos.

 

En 1963 Caracas reclamó de manera oficial ante la ONU el territorio ubicado al oeste del Río Esequibo, alegando vicios en el Laudo de París y actos contrarios a la buena fe por parte del gobierno británico, además de una supuesta componenda de algunos de los miembros del Laudo.  El gobierno venezolano presentó en noviembre de ese año al gobierno de Londres nueve puntos en los que basa su reclamación[[8]:

 

1.-        Presentación de mapas adulterados por parte de Gran Bretaña en el Tribunal Arbitral.

2.-        El Tribunal otorgó 17,604 km2 a Gran Bretaña reconocidos como venezolanos por el propio gobierno británico.

3.-        La línea fronteriza fue impuesta a los jueces por el gobierno británico.

4.-        Mapas venezolanos que muestran la Guayana Esequiba como Zona en Reclamación.

5.-        El Presidente del Tribunal Arbitral coaccionó a los jueces para aceptar la demarcación británica.

6.-        La demarcación fue una "componenda" de los países miembros del Tribunal arbitral, como lo reconocieron incluso algunos funcionarios británicos.

7.-        Exceso de poder del Tribunal al haber decretado en el Laudo la libertad de navegación sobre los ríos Amacuro y Barima.

8.-        Venezuela fue engañada y el Reino Unido actuó contrario a la buena fe del derecho internacional.

9.-        Venezuela fue informada del Laudo con posterioridad a la toma de decisiones.

 

Para los británicos el argumento venezolano era insostenible porque[9]:

 

1.-        Todos aquellos que participaron en el Laudo Arbitral han muerto.

2.-        Venezuela aceptó el Laudo Arbitral como "un arreglo pleno, hecho y derecho y conclusivo".

3.-        El estudio de los documentos reveló que Venezuela no tenía una razón válida.

4.-        Venezuela no intentó probar sus razones para invalidar el Laudo Arbitral en su momento.

 

Acuerdo de Ginebra.-  Tras numerosas diligencias diplomáticas, el 17 de febrero de 1966 el gobierno venezolano de Raúl Leoni firmó con el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte el llamado Acuerdo de Ginebra, mediante el cual Gran Bretaña acepta que existe una controversia limítrofe territorial y reconoce la reclamación venezolana sobre la Guayana Esequiba.  El Acuerdo fue registrado en la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas bajo el número 8192, del año 1966.

 

El artículo I del Acuerdo de Ginebra crea un Comisión Mixta para buscar soluciones prácticas a la controversia entre ambos países, luego de declarar Venezuela que el laudo de 1899 es "nulo e irrito".  Asimismo, el Artículo IV establece un plazo de cuatro años para que la comisión mixta llegue a una solución satisfactoria.

 

En el Artículo VIII[10] del Acuerdo se establece que al obtener Guayana Británica su independencia, el nuevo Gobierno guyanés pasará a ser parte del mismo, además de los gobiernos de Venezuela y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.  Asimismo, el Acuerdo señala que en caso de que la Comisión Mixta no llegue a un acuerdo, se transferirá el diferendo a los mecanismos de solución pacífica previstos en el artículo 33 de la Carta de la ONU[11]

 

En general, en el acuerdo, que se encuentra vigente, se reconoce la reclamación venezolana sobre la Guayana Esequiba; no se discute la autoridad del gobierno de Guyana sobre el área en reclamación; se establece la salvaguarda de los derechos de soberanía venezolanos sobre la zona; Venezuela reconoce como nulo el Laudo Arbitral de París de 1899 que definía los límites entre Venezuela y la antigua Guayana Británica, tal como lo expresa el Artículo I del Acuerdo, pero esto no significa la invalidez del dictamen de 1899.  Guyana, al firmar el Acuerdo de Ginebra, reconoce el reclamo y la inconformidad venezolana.

 

INDEPENDENCIA DE GUYANA

 

El 26 de mayo de 1966 el Reino Unido decide otorgar la independencia a la Guyana británica.  Con base en lo establecido en el Artículo VIII del Acuerdo de Ginebra, el joven estado pasó a formar parte del Acuerdo el mismo día de su independencia, reconociendo de esta forma la reclamación venezolana sobre el territorio al margen occidental del río Esequibo.

 

En la nota de reconocimiento de la Independencia de Guyana, fechada el 26 de mayo de 1966, el gobierno de Caracas señala lo siguiente "Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado el que se sitúa al Este de la margen derecha del río Esequibo, y reitera ante el nuevo país, y ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre la zona que se encuentra a la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo, tomado éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico".

 

La Constitución de Guyana de 1980, reformada en 1996 y 2003, establece en su Parte I, Principios Generales, Capítulo 1 El Estado y la Constitución, numeral 2, lo siguiente:

 

"The territory of the State comprises the areas that immediately before the commencement of this Constitution were comprised in the area of Guyana together with such other areas as may be declared by Act of Parliament to form part of the territory of the State".

 

Estas áreas son las que conformaban la colonia de Guyana Británica, antes de su independencia, para la cual la Gran Bretaña reconoció como límite occidental al Río Esequibo, cartografiado políticamente a su favor en 1938, por lo que incluye el territorio Esequibo dentro de sus límites territoriales.

 

Protocolo de Puerto España.- Después que la Comisión Mixta establecida en el Acuerdo de Ginebra no logró llegar a una solución del conflicto en un plazo de cuatro años y tal como lo establece el propio Acuerdo, el 18 de junio de 1970 Venezuela y Guyana suscribieron el Protocolo de Puerto España por el cual se suspenden por un término de 12 años los artículos I y IV del Acuerdo de Ginebra, en los que Venezuela establece la contención sobre el Laudo Arbitral de 1899, que califica de nulo e írrito, y se acuerda aplicar el Artículo 33 de la Carta de la ONU, referente a los medios de soluciones pacíficas de las controversias.

 

En 1982 el gobierno venezolano decidió no renovar el Protocolo de Puerto España y un año después propuso la negociación directa; a su vez, Guyana propuso tres alternativas:

 

·         Asamblea General de la ONU

·         Consejo de Seguridad

·         Corte Internacional de Justicia.

 

Estas propuestas fueron rechazadas por Venezuela.  Ese mismo año, por iniciativa de Venezuela, el conflicto limítrofe se sometió a la atención del Secretario General de las Naciones Unidas, tal como lo establece el Acuerdo de Ginebra de 1966 y de conformidad con el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas.

 

DESPUÉS DE LOS ACUERDOS

 

Desde 1970 los mapas de Venezuela muestran toda el área ubicada al occidente del Río Esequibo, incluyendo las islas ubicadas en el Río, como territorio venezolano, llamándosele “Zona en Reclamación.

 

En la década de los ochenta Venezuela reavivó el litigio, sosteniendo que las tierras de Guayana Esequiba le fueron ilegalmente arrebatadas por el Reino Unido en el siglo XIX.  En 1983 ambos países recurrieron a las Naciones Unidas y dos años después se reanudaron las conversaciones para resolver la disputa.  La negociación giró en torno a la posibilidad de que Venezuela obtuviera una salida al Atlántico.  En 1987 ambos países decidieron aceptar el método de los Buenos Oficios, que se inicia en 1989.  En ese mismo año la ONU nombra a Alister Mcintyre para que facilite y brinde sus buenos oficios en la búsqueda de una solución al conflicto.

 

Levantamiento de Rupununi[12].-  Del 2 al 4 de enero de 1969 se produjo la insurrección de Rupununi, región ubicada al sur de Guayana Esequiba, cuya población es básicamente amerindia; las razones que llevaron a la población de Rupununi a sublevarse contra el gobierno y establecer un gobierno provisional fueron, se dijo, el hecho de que sus derechos constitucionales no habían sido respetados por la continua intimidación y represión contra ellos; la política de corte racista del gobierno, ya que, se sostuvo, los amerindios eran ignorados por la política económica y social del Primer Ministro Burnham, y el que Venezuela estuviera realizando diversas acciones relacionadas con su reclamación sobre la Guayana Esequiba, como el decreto de las nueve millas de mar territorial y la reafirmación de soberanía sobre la isla de Anacoco, a fines de 1968, lo que animó y esperanzó a los habitantes de la región para comenzar a preparar el movimiento independentista.

 

La Presidenta del Comité Provisional del Gobierno de Rupununi, Sra. Valerie Hart, declaró que los objetivos de la rebelión eran crear una región independiente de Guyana bajo protección de Venezuela, por lo que había viajado a Caracas para pedir ayuda armada al gobierno venezolano.

 

El 5 de enero de 1969 el Primer Ministro de Guyana, Forbes Burnham, declaró que Venezuela había sido responsable en la sublevación de Rupununi, que todo se gestó el 23 de diciembre de 1968, cuando se reunieron en la casa de Harry Hart, esposo de Valerie Hart, todos los hacendados y planificaron la captura de los puestos gubernamentales y las emisoras de radio en la zona, con el apoyo de las autoridades venezolanas; al día siguiente 40 trabajadores fueron llevados por vía aérea de la hacienda de Hart a Santa Teresa (Venezuela) y entrenados con armas suministradas por Venezuela en campos de adiestramiento venezolanos; el día de año nuevo, el grupo había sido transportado hacia Santa Elena y de ahí a la hacienda de Hart, desde donde se dirigieron, al amanecer del día 2 de enero, al aeropuerto de Lethem iniciando los actos insurreccionales.  Además, Burnham declaro: "La formula de implicación venezolana es fácil de discernir.  Las autoridades venezolanas han buscado manipular a la comunidad amerindia guyanesa para promover sus espurias reclamaciones territoriales."[13].  A su vez, Valerie Hart declaró que el Primer Ministro guyanés recurría a: " ... toda clase de maniobras a fin de desacreditar el movimiento, y con sus acusaciones pretende poner a Venezuela en una situación difícil a fin de evitar, así, cualquier posible ayuda venezolana a nuestra causa." (Hart V, 1969).

 

El gobierno guyanés envió una nota de protesta a su contraparte venezolana en la que señaló su "Disgusto por este reciente intento de Venezuela para avanzar reclamaciones territoriales espurias". (Anónimo, 1969), y notificó que llevaría la polémica al panorama internacional, mediante la solicitud a los miembros de la Commonwealth, de la formación de una fuerza para el mantenimiento de la paz.  El 16 de enero de 1969, el representante guyanés en la ONU hizo entrega de la nota de protesta junto con un comunicado al Secretario General de la ONU, en el que solicitó que las acusaciones realizadas por su gobierno fueran dadas a conocer a todos los países miembros de la ONU y que no se ocupara del caso el Consejo de Seguridad.

 

El gobierno venezolano rechazó toda participación en la revuelta.  Sin embargo, brindó asilo a los sublevados, incluida la señora Valerie Hart.  Poco después, el Presidente Rafael Caldera expresó: "... puedo decir que la posición del nuevo gobierno es fundamentalmente la de continuar con la defensa y mantenimiento de los derechos de Venezuela. …  Anunciamos que no queremos una situación de hostilidad militar con el pueblo guyanés... Ahora, esto no significa que Venezuela... no deba hacer uso de todos los recursos jurídicos, morales y políticos, para la recuperación de algo de que fue injustamente despojada." (Caldera, 1969).

 

ACONTECIMIENTOS RECIENTES

 

El Presidente Hugo Chávez ha tenido una posición ambivalente respecto al conflicto territorial.  El 19 de marzo y el 1 de abril de 2000, expresó su enérgica oposición al otorgamiento de una concesión a la empresa estadounidense Beal Aerospace Technologies, para construir una plataforma de lanzamiento de satélites en el Esequibo.  Sin embargo, en marzo de 2004 cambió de discurso al declarar que Venezuela no se opone a que Guyana otorgue unilateralmente concesiones y contratos a compañías multinacionales en el Esequibo.  Esta posición puede llegar a poner término unilateral a la reclamación.

 

Posteriormente, el presidente Chávez, tomando tal vez como base una declaración formulada poco antes por el embajador de Guyana en Caracas, declaró que la reactivación por parte del gobierno de Rómulo Betancourt de la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo, en febrero de 1962, en plena guerra fría, fue producto de la presión de EUA, que buscaba desestabilizar al gobierno autónomo del primer ministro de la entonces Guayana Británica, Cheddi Jagan, quien era un marxista -leninista confeso, a fin de evitar el surgimiento de una "segunda Cuba”.

 

Habría que recordar que en los primeros años de la década de los sesenta, el gobierno venezolano se enfrentaba a un movimiento insurreccional inspirado y financiado por Cuba, dentro de la tesis guevarista de la "exportación de la revolución", y había sofocado dos sangrientos conatos de golpe de Estado, conocidos como el "Carupanazo" y el "Porteñazo", provocados por la infiltración de elementos "castristas" en las Fuerzas Armadas.  Lo menos que deseaba Caracas era el eventual abrigo por parte de un gobierno vecino de izquierda de grupos guerrilleros venezolanos.  En lo político, el Presidente Betancourt necesitaba el apoyo estadounidense para enfrentar la insurrección izquierdista y las conspiraciones de la derecha, auspiciadas hasta su muerte, en mayo de 1961, por el dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo.  En lo económico, requería el apoyo estadounidense por la grave crisis que se desató a raíz de la caída de los precios del petróleo.

 

Por otra parte, es posible que, ante la inminencia de la independencia de Guyana, la reivindicación venezolana haya sido absolutamente autónoma e independiente de otras consideraciones o influencias.

 

Finalmente, en ninguno de los documentos bilaterales emitidos recientemente como consecuencia de entrevistas, visitas o contactos de alto nivel entre autoridades venezolanas y guyanesas, se hace referencia expresa a la disputa territorial, si acaso al “… Proceso de buenos oficios de Naciones Unidas …”, sin mencionar expresamente a Guayana Esequiba.  Es de destacar que en el Comunicado Conjunto emitido al término de la visita de estado a Guyana del Presidente Hugo Chávez, en febrero de 2004, se señala que, bajo el auspicio del Proceso de Buenos Oficios de las Naciones Unidas para la búsqueda de una solución pacífica y práctica a la controversia, de conformidad con el Acuerdo de Ginebra de 1966, el espíritu de la cordialidad ha impregnado el enfoque del diálogo entre las dos Partes; se reitera el compromiso de ambas partes con el Proceso de Buenos Oficios, y se elogia el trabajo del Señor Oliver Jackman, Representante Personal del Secretario General de las Naciones Unidas.  Referencias semejantes se encuentran en el Comunicado Conjunto emitido en ocasión de la visita oficial del Ministro de Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, Luis Alfonso Dávila García, a Georgetown, el 30 de noviembre de 2001, así como en la Declaración Conjunta de prensa emitida en ocasión de la visita oficial del Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Roy Chaderton Matos a la República Cooperativa de Guyana, en abril de 2000.

 

Es de destacar la intensa relación y cooperación que se da actualmente entre ambos países, como consecuencia de los acuerdos bilaterales existentes y las frecuentes consultas binacionales, reuniones de comisiones mixtas y técnicas en asuntos políticos, salud, energía, cultura y medio ambiente, drogas, recursos marinos; transporte, comercio y cooperación económica; asuntos consulares, agricultura, cría y ganadería, agroindustria, tráfico de armas.  Estos mecanismos de cooperación han sido establecidos por la Comisión Binacional de Alto Nivel o por el consejo binacional empresarial de hombres de negocios.

 

En el ámbito regional, la cooperación se ha enriquecido en los diversos mecanismos existentes, como son la Asociación de Estados del Caribe, el Tratado de Cooperación Amazónica, y la Comunidad del Caribe.  Existe también un

 

El 15 de noviembre de 2007 se produjo un incidente fronterizo, cuando el gobierno guyanés de Bharrat Jagdeo reclamó a Venezuela por la incursión de 40 soldados venezolanos en aguas en disputa, para volar dos dragas en el Río Cuyuni[14].  Venezuela argumentó inicialmente que la operación tenía como fin combatir la minería ilegal y que el hecho se había producido al oeste de la zona en reclamación.  Sin embargo, después de realizarse una investigación, el vicecanciller venezolano viajó a Guyana y, según declaró el canciller guyanés, éste se disculpo por el hecho: "El vicecanciller venezolano expresó un sincero arrepentimiento y aseguró que este hecho no tenía motivaciones políticas por parte del gobierno venezolano".

 

El jefe del estado mayor guyanés, Gary Best, reconoció que las Fuerzas de Defensa de Guyana no cuentan con capacidad para evitar la entrada en el país de militares venezolanos, pero advirtió que "si los venezolanos abren fuego primero, las FDG responderán"[15].

 

 

CONCLUSIÓN

 

El descubrimiento y la ocupación española de la región establecieron y perfeccionaron el título originario de España en toda la Guayana;  por el Tratado de Münster, España confirmó el título de los holandeses en los lugares que ellos tenían y poseían en la fecha del Tratado, 1648, y que habían sido adquiridos por conquista durante la guerra; el más occidental de los lugares holandeses era la Isla de Kykoveral, y como a ella únicamente se accedía desde el mar por el río Esequibo, este y la Isla formaban el límite occidental de los territorios holandeses en aquel período.

 

En 1814, cuando Gran Bretaña obtiene los establecimientos holandeses de Demerera, Esequibo y Berbice, el límite occidental del territorio holandés en Guyana era el establecido por el Tratado de Munster de 1648;  el título español sobre el territorio situado al oeste de aquel límite no había sido perdido por ningún acto de los holandeses en el período intermedio; en lo concerniente a la regla de posesión adversa convenida por Venezuela en el Tratado de Arbitraje, ninguna extensión de establecimiento o dominación holandesa más allá de los límites acordados en 1648 se había registrado; los límites existentes en 1814 era en consecuencia los mismos existentes en 1648.

 

Entre los derechos que asisten la reivindicación de la soberanía venezolana sobre el Territorio Esequibo podríamos citar los siguientes documentos o acciones:

 

·         Las bulas de Alejandro VI de 1493 que concedieron a España "las islas y tierra firme del mar Océano, descubiertas y por descubrir".

·         El hecho indubitable del reconocimiento y toma de posesión de las costas venezolanas, incluidas las del territorio del Esequibo, por parte de Alonso de Ojeda en 1499.

·         Las expediciones ordenadas por la Corona española para la exploración y conquista de la Guayana.

·         La intensa relación que se estableció entre los españoles y los pobladores históricos de las costas del territorio esequibo, los araucos, desde los tiempos mismos del recorrido de Diego de Ordaz a través del Orinoco, en 1530, y que permaneció a lo largo de la conquista y la colonización del territorio venezolano.

·         El otorgamiento expreso a diversos conquistadores, por parte de la Corona española, de la jurisdicción gubernamental sobre la llamada Provincia de Araucas, convirtiéndola, en la práctica, en una zona de influencia de la existente Provincia de Margarita.

·         La base jurídica de la reclamación venezolana es la defensa de la figura de Derecho Internacional del uti possidetis iuris  (tal como poseías seguirás poseyendo), por lo que la extensión territorial de Venezuela debe ser la que tenía la Capitanía General.

·         El reconocimiento de que el origen del conflicto fueron las reiteradas ocupaciones británicas de territorios ubicados al occidente del Esequibo.

·         Solución pacífica de la controversia, mediante el cabal cumplimiento del Acuerdo de Ginebra.

·         Cooperación amplia y plena con Guyana, evitando el recelo o la desconfianza.

 

No obstante lo expuesto a lo largo de este trabajo, consideramos que las probabilidades de que Venezuela recupere el Esequibo son mínimas: la República Cooperativa de Guayana esta conformada en un 74% por el Territorio en Reclamación, que es habitado por personas con una cultura, idiosincrasia, lengua, religión e historia distinta a la venezolana.

 

 

ANEXO:

 

DOCUMENTOS JURÍDICOS DE UNA RECLAMACIÓN:

LA GUAYANA ESEQUIBA, ¿OLVIDADA?

 

 

I.-         TRATADO DE ARBITRAJE DE WASHINGTON (2FEB1897)

 

II.-        HACIA EL LAUDO ARBITRAL.  ALEGATO VENEZOLANO

 

III.        LAUDO FIRMADO EN PARIS EL 3 DE OCTUBRE DE 1899 SOBRE LOS LÍMITES DE VENEZUELA CON LA GUAYANA BRITANICA

 

IV.        COMUNICADOS CONJUNTOS VENEZUELA – REINO UNIDO, NOVIEMBRE 63 / DICIEMBRE 65

 

V.-       ACUERDO PARA RESOLVER LA CONTROVERSIA ENTRE VENEZUELA Y EL REINO UNIDO DE GRAN BRETAÑA E IRLANDA DEL NORTE SOBRE LA FRONTERA ENTRE VENEZUELA Y GUAYANA BRITANICA, GINEBRA, 17FEB1966.

 

VI.-      PROTOCOLO DE PUERTO ESPAÑA

 

VII.-     MEMORÁNDUM DE SEVERO MALLET-PREVOST

 

I.-         TRATADO DE ARBITRAJE DE 1897

 

Por cuanto el día dos de febrero de 1897, se celebró un Tratado de Arbitraje entre los Estados Unidos de Venezuela y Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, en los términos siguientes:

 

Los Estados Unidos de Venezuela y Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, deseando estipular el arreglo amistoso de la cuestión que se ha suscitado entre sus respectivos Gobiernos acerca de límites de los Estados Unidos de Venezuela y la Colonia de la Guayana Británica, han resuelto someter dicha cuestión a arbitraje, y a fin de concluir con ese objeto, han elegido por sus respectivos Plenipotenciarios:

 

El Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, al señor José Andrade, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Venezuela en los Estados Unidos de América; y Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, al Muy Honorable Sir Julián Pauncefote, Miembro del Muy Honorable Consejo Privado de Su Majestad, Caballero Gran Cruz de la Muy Honorable Orden del Baño y de la Muy Distinguida Orden de San Miguel y San Jorge, y Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Su Majestad en los Estados Unidos; Quienes, habiéndose comunicado sus respectivos plenos poderes, que fueron hallados en propia y debida forma, han acordado y concluido los artículos siguientes:

 

ARTICULO I

Se nombrará inmediatamente un Tribunal arbitral para determinar la línea divisoria entre los Estados Unidos de Venezuela y la Colonia de la Guayana Británica.

 

ARTICULO II

El Tribunal se compondrá de cinco Juristas; dos de parte de Venezuela, nombrados, uno por el Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, a saber, el Honorable Melville Weston Fuller, Justicia Mayor de los Estados Unidos de América, y uno por los Justicia de la Corte Suprema de los Estados Unidos de América, a saber, el Honorable David Josiah Brewer, Justicia de la Corte Suprema de los Estados Unidos de América; dos de parte de la Gran Bretaña, nombrados por los miembros de la Comisión Judicial del Consejo Privado de Su Majestad, a saber, el Muy Honorable Barón Herschell, Caballero Gran Cruz de la Muy Honorable Orden del Baño, y el Honorable Sir Richard Henn Collins, Caballero, uno de los Justicias de la Corte Suprema de Judicatura de Su Majestad; y de un quinto jurista que será elegido por las cuatro personas así nombradas o, en el caso de no lograr un acuerdo en la designación dentro de los tres meses contados desde la fecha del canje de las ratificaciones del presente Tratado, por Su Majestad el Rey de Suecia y Noruega. El Jurista a quien se elija será Presidente del Tribunal.

 

En caso de muerte, ausencia o incapacidad para servir de cualquiera de los cuatro Árbitros arriba mencionados, o en caso de que alguno de ellos no llegue a ejercer las funciones de tal por omisión, renuncia o cesación, se sustituirá inmediatamente por otro Jurista de reputación.  Si tal vacante ocurre entre los nombrados por parte de Venezuela, el sustituto será elegido por los Justicias de la Corte Suprema de los Estados Unidos de América por mayoría; y si ocurriere entre los nombrados por parte de la Gran Bretaña, elegirán al sustituto, por mayoría, los que fueren entonces miembros de la Comisión Judicial del Consejo Privado de Su Majestad. Si vacare el puesto del quinto árbitro, se elegirá un sustituto del modo aquí estipulado en cuanto al nombramiento original.

 

ARTICULO lll

El Tribunal investigará y se cerciorará de la extensión de los territorios respectivamente, o que pudieran ser legítimamente reclamados por aquellas o éste, al tiempo de la adquisición de la Colonia de la Guayana Británica por la Gran Bretaña, y determinará la línea divisoria entre los Estados Unidos de Venezuela y la Colonia de la Guayana Británica.

 

ARTICULO IV

Al decidir los asuntos sometidos a los Árbitros, éstos se cerciorarán de todos los hechos que estimen necesarios para la decisión de la controversia, y se gobernarán por las siguientes reglas en que están convenidas las Alas Partes Contratantes como reglas que han de considerarse aplicables al caso, y por los principios de derecho internacional no incompatibles con ellas, que los Árbitros juzgaren aplicables al mismo.

 

REGLAS

a) Una posesión adversa o prescripción por el término de cincuenta años constituirá un buen título. Los árbitros podrán estimar que la dominación política exclusiva de un Distrito, así como la efectiva colonización de él son suficientes para constituir una posesión adversa o crear títulos de prescripción.

b) Los Árbitros podrán reconocer y hacer efectivos derechos y reivindicaciones que se apoyen en cualquier otro fundamento válido conforme al derecho internacional y en cualesquiera principios de derecho internacional que los Árbitros estimen aplicables al caso y que no contravengan a la regla precedente.

c) Al determinar la Línea divisoria, si el Tribunal hallare que territorio de una parte ha estado en la fecha de este Tratado ocupado por los ciudadanos o súbditos de la otra parte, se dará a tal ocupación el efecto, que en opinión del Tribunal, requieran la razón, la justicia, los principios del derecho internacional y la equidad del caso.

 

ARTICULO V

Los Árbitros se reunirán en París dentro de los sesenta días después de la entrega de los argumentos impresos mencionados en el artículo VIII, y procederán a examinar y decidir imparcial y cuidadosamente las cuestiones que se les hayan sometido o se les presentaren, según aquí se estipula, por parte de los Gobiernos de los Estados Unidos de Venezuela y de Su Majestad Británica respectiva.

Pero queda siempre entendido que los Árbitros, si lo juzgan conveniente podrán celebrar sus reuniones o algunas de ellas, en cualquier otro lugar que determinen.

 

Todas las cuestiones consideradas por el Tribunal, inclusive la decisión definitiva, serán resueltas por mayoría de todos los Árbitros.

 

Cada una de las Altas Partes Contratantes nombrará como su Agente una persona que asista al Tribunal y la represente generalmente en todos los asuntos conexos con el Tribunal.

 

ARTICULO Vl

Tan pronto como sea posible después de nombrados los miembros del Tribunal, pero dentro de un plazo que no excederá de ocho meses contados desde la fecha del canje de las ratificaciones de este Tratado, se entregara por duplicado a cada uno de los Árbitros y al Agente de la otra parte, el Alegato impreso de cada una de las dos partes, acompañados de los documentos, la correspondencia oficial y las demás pruebas, en que cada una se apoye.

 

ARTICULO Vll

Dentro de los cuatro meses siguientes a la entrega por ambas partes del Alegato impreso, una u otra podrá del mismo modo entregar por duplicado a cada uno de dichos Árbitros, y al Agente de la otra parte, un Contra-Alegato y nuevos documentos, correspondencia y pruebas, para contestar al Alegato, documentos, correspondencia y pruebas presentadas por la otra parte.  Si en el Alegato sometido a los Árbitros una u otra parte hubiere especificado o citado algún informe o documentos que esté en su exclusiva posesión, sin agregar copia, tal parte queda obligada, si la otra ejerce conveniente pedirla, a suministrarle copia de él; y una u otra parte podrá excitar a la otra, por medio de los Árbitros, a producir los originales o copias certificadas de los papeles aducidos, como pruebas, dando en cada caso aviso de esto dentro de los treinta días después de la presentación del Alegato; y el original o la copia pedidos se entregaran tan pronto corno sea posible y dentro de un plazo que no exceda de cuarenta días después del recibo del aviso.

 

ARTICULO VIII

El Agente de cada parte, dentro de los tres meses después de la expiración del tiempo señalado para la entrega del Contra-Alegato por ambas partes, deberá entregar por duplicado a cada uno de dichos Árbitros y al Agente de la otra parte un argumento impreso que señale los puntos y cite las pruebas en que se funda su Gobierno, y cualesquiera de las dos partes podrá también apoyarlo ante los Árbitros con argumentos orales de su Abogado; y los Árbitros podrán, si desean mayor esclarecimiento con respecto a algún punto, requerir sobre él una exposición o argumentos escritos o impresos, o argumentos orales del Abogado; pero en tal caso la otra parte tendrá derecho a contestar oralmente o por escrito, según fuere el caso.

 

 

 

ARTICULO IX

Los Árbitros por cualquier causa que juzguen suficiente podrán prorrogar uno u otro de los plazos fijados en los artículos Vl, Vll y VIII, concediendo treinta días adicionales.

 

ARTICULO X

Si fuere posible, el Tribunal dará su decisión dentro de tres meses contados desde que termine la argumentación por ambos lados. La decisión se dan por escrito, llevará fecha y se firmará por los Árbitros que asientan a ella.

La decisión se extenderá por duplicado; de ella se entregará un ejemplar al Agente de los Estados Unidos de Venezuela para su Gobierno, y el otro se entregará al Agente de la Gran Bretaña para su Gobierno.

 

ARTICULO Xl

Los Árbitros llevaran un registro exacto de sus procedimientos y podrán elegir y emplear las personas que necesiten para su ayuda.

 

 

ARTICULO Xll

Cada Gobierno pagara su propio Agente y proveerá la remuneración conveniente para el abogado que emplee y para los Árbitros elegidos por él o en su nombre, y costean los gastos de la preparación y sometimiento de su causa al Tribunal. Los dos Gobiernos satisfarán por partes iguales todos los demás gestos relativos al Arbitraje.

 

ARTICULO XIII

Las Altas Partes Contratantes se obligan a considerar el resultado de los procedimientos del Tribunal de Arbitraje como arreglo pleno, perfecto y definitivo de todas las cuestiones sometidas a los Árbitros.

 

ARTICULO XIV

El presente Tratado será debidamente ratificado por el Presidente de los Estados Unidos de Venezuela con la aprobación del Congreso de ellos, y por Su Majestad Británica; y las ratificaciones se canjearán en Washington o en Londres dentro de los seis meses contados desde la fecha del presente Tratado.

 

En fe de lo cual, los respectivos Plenipotenciarios hemos firmado este Tratado y le hemos puesto nuestros sellos.

 

Hecho por duplicado en Washington, a dos de febrero, de mil ochocientos noventa y siete. (L. S.) José Andrade  (L. S.) Julián Pauncefote

 

II.         HACIA EL LAUDO ARBITRAL.  ALEGATO VENEZOLANO

 

Dando cumplimiento al texto del Tratado de Arbitraje, Venezuela entregó su Alegato el 16 de marzo de 1898, el cual estuvo compuesto de una Exposición de 236 páginas, 676 documentos y 78 mapas.  El territorio reclamado fue dividido, en el Alegato venezolano, en cuatro zonas:

a) Parte que desagua directamente en el Orinoco mas abajo de la unión de ese río con el Caroní;

b) Parte situada entre el este del Esequibo, el Moroco al Noroeste y las montañas del Imataca al Suroeste, que desagua en el Atlántico;

c) La hoya interior del Cuyuni-Masaruni y

d) Desde la unión del Cuyuni-Mazarani y Esequibo hacia el Sur, que forman la alta hoya de desagüe del Esequibo.

 

El Alegato de Venezuela presentó una serie de proposiciones "de hecho" y "de derecho", entre las cuales pueden destacarse las siguientes:

 

Primera: España fue la primera nación que tomó posesión de América del Sur; que descubrió y exploró la Guayana; que fundó establecimientos en los ríos Orinoco y Esequibo; que ocupó "como un todo" la Guayana y que ejerció "dominación exclusiva" sobre esta zona.

 

Segunda: Los holandeses súbditos de España se sublevaron contra la metrópoli en 1581, pero sus primeros contactos con el Esequibo fueron operaciones hostiles y de tráfico a partir de 1625.

 

Tercera: Para el 30 de enero de 1648 (Tratado de Münster), la única posesión holandesa en el Esequibo era la isla conocida con el nombre de Kykoveral.

 

Cuarta: La hoya del Cuyuni-Mazaruni era una "unidad geográfica y política" separada del río Esequibo y ninguna parte de ella estaba dominada por los holandeses.

 

Quinta: Por el Tratado de Münster, España reconoce las posesiones holandesas en la zona; pero que no incluía ningún territorio al oeste del Esequibo.  La zona reconocida estaba al este del río Esequibo, desde allí los holandeses trataron en varias oportunidades de internarse en territorio español, pero en todas fueron rechazados y, por supuesto, ninguna zona ocupada por los holandeses duró un período de cincuenta años que era lo estipulado por el Tratado de Arbitraje para crear derechos.

 

Sexta: El 13 de agosto de 1814 (Tratado de Londres), Holanda cedió a los ingleses los establecimientos de Demerara, Esequibo y Berbice, al este del río Esequibo; y en 1845, España cede a Venezuela todas sus posesiones en el territorio situado al oeste del río Esequibo.

 

Séptima: Gran Bretaña inicia la ocupación de territorio venezolano tomando posesión de la "costa Arábiga o Arabici", una franja de tierra costera entre los ríos Esequibo y Pomarón.  Salvo este territorio, ninguna otra posesión la mantuvieron los ingleses por cincuenta años consecutivos.  Gran Bretaña ocupó mucho después de 1880 el territorio comprendido en la línea de Schomburgk dado a conocer en 1886. Esta línea incluía territorio que nunca antes había sido reclamado.

Octava: La ocupación de la "hoya del Cuyuni-Masaruni", data de una fecha posterior a 1880 y la de la Región del Delta del Orinoco, posterior a 1884.

 

Novena: El descubrimiento da derecho a proteger el territorio descubierto "durante un tiempo razonable", pero si va acompañado de "pública reivindicación de soberanía" confiere un título completo de propiedad.

 

Décima: El no uso no significa abandono.

 

Décima primera: La propiedad de la boca de un río no da por sí misma título a la vertiente.

 

Décima segunda: Ninguna posesión derivada de una violación de un tratado puede invocarse como título para ejercer la soberanía sobre lo ocupado.

 

Décima tercera: La línea fronteriza es la que principia en la boca del río Esequibo; corre de allí hacia el Sur, a lo largo de la vaguada de dicho río, hasta su unión con los ríos Cuyuni-Mazaruni; de allí alrededor de la isla de Kykoveral, dejándola al Este; de allí a lo largo de la vaguada de dicho río Esequibo hasta la línea fronteriza que separa el territorio de los Estados Unidos de Venezuela del territorio de los Estados Unidos del Brasil.

 

El Contra alegato Venezolano

 

Conocido y estudiado el texto del Alegato británico, Venezuela presentó el 16 de agosto de 1898 ante el Tribunal Arbitral, su Contra-alegato. Este nuevo e importante documento busca conocer "cuál es exactamente la teoría británica de la controversia". Su actitud formal -afirma el Contra alegato- es bien conocida: ella reivindica el área disputada porque alega que fue holandesa, holandesa en su ocupación; holandesa en su colonización; holandesa en su dominación.

 

Descubre Venezuela, cómo el Alegato inglés presenta pruebas de puntos que "considera como estratégicos" y "que han de mantener a todo trance".  Lo más importante, pues, no es volver a demostrar lo ya demostrado, sino "arrojar luz sobre la actitud de la Gran Bretaña más bien que refutar las afirmaciones de su Alegato".

 

Expone el Alegato venezolano la tesis británica:

 

a) La primera colonización fue de España;

 

b) La presencia holandesa en el Esequibo fue mucho después que España perfeccionara su ocupación;

 

c) Gran Bretaña no habla de ocupación formal holandesa en la costa occidental del Moroco;

 

d) Niega el Alegato inglés la dominación española, pero agrega 'tantas concesiones respecto de actos específicos de dominación que se invalida completamente el efecto de la negativa";

 

e) Indica la presencia de almacenes holandeses, pero sin demostrar dicha presencia, ni por parte de Holanda ni por parte de Gran Bretaña;

 

f) Admite, empero, la dominación española en el Cuyuni-Mazaruni;

 

g) Intenta demostrar la ocupación británica mencionando vestigios de antiguas haciendas.

 

h) Presenta el tráfico comercial como dominación, pero no dice que esos traficantes holandeses hubieran mantenido jurisdicción sobre el territorio disputado;

 

i) Olvida que en ese tráfico comercial participaron, además de los holandeses, los españoles, ingleses y franceses. Aunque a muchos de ellos se les impidió dicho tráfico por órdenes de las autoridades españolas;

 

j) Afirma el Alegato inglés que había autoridad holandesa sobre los indios, sin embargo, en sus relaciones con los aborígenes, los holandeses ordenaban a sus oficiales mantenerse neutrales en las luchas tribales; de aquí que en donde había neutralidad no podía haber soberanía, por ser ambos conceptos totalmente incompatibles;

 

k) Insiste en que la administración británica continuó predicando "el sistema de sus predecesores" los holandeses. Sin embargo, si no demostraron la dominación holandesa en el territorio en disputa, tampoco la de los británicos que fueron sus continuadores;

 

l) El Alegato inglés pretende demostrar que muchas de sus actuaciones sobre la zona en litigio eran meras continuaciones de las actuaciones holandesas, y para ello citan el caso de los capitanes indios, que se suponían nombrados por los holandeses. Sin embargo, esta práctica era desconocida por los propios holandeses, pues en su época los indios eran los que nombraban a sus propios jefes.

 

El Contra-alegato venezolano termina haciendo hincapié nuevamente en "su derecho a la línea divisoria pretendida en su Alegato. Cree que las aserciones del Alegato británico, y la prueba con él presentada, tienden a confirmar y esforzar aquella pretensión. Se lisonjea de haberse cumplido el declarado propósito de este Contra-alegato. Se han visto las líneas de la defensa británica; se han medido la fuerza y la flaqueza de ellas; se han revelado los partos estratégicos con las cuestiones para decidir así definidas, cree que se ha abierto el camino a los argumentos que han de acrisolarlas en último término".

J.M. de Rojas, Agente de Venezuela

Washington, D.C., agosto 15 de 1898.46.6. Posible avenimiento amigable

 

 

III.-       LAUDO FIRMADO EN PARIS EL 3 DE OCTUBRE DE 1899

SOBRE LOS LÍMITES DE VENEZUELA CON LA GUAYANA BRITANICA

 

Y por cuanto dicho Tratado fue debidamente ratificado y las ratificaciones fueron debidamente canjeadas en Washington el día catorce de junio de 1897 en conformidad con el referido Tratado; y por cuanto después de la fecha del Tratado mencionado y antes que se diese comienzo al Arbitraje de que ahí se trata, murió el Muy Honorable Barón Herschell; y por cuanto el Muy Honorable Charles Barón Rusell de Killowen, Lord Justicia Mayor de Inglaterra, Caballero Gran Cruz de la Muy Distinguida Orden de San Miguel y San Jorge, fue debidamente nombrado, en conformidad con los términos de dicho Tratado por los miembros de la Comisión Judicial del Consejo Privado de Su Majestad, para funcionar de acuerdo con dicho Tratado en lugar y puesto del difunto Barón Herschell;

 

Y por cuanto dichos cuatro Árbitros, a saber, el Honorable Melville Weston Fuller, el Honorable David Josiah Brewer, el Muy Honorable Lord Russell de Killowen y el Muy Honorable Sir Richard Henn Collins, nombraron quinto Arbitro, conforme a los términos de dicho Tratado, a Su Excelencia Frederic de Martens. Consejero Privado. Miembro Permanente del Consejo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia L. L. D. de la Universidad de Cambridge y Edimburgo.

 

Y por cuanto dichos Árbitros han empezado en debida forma el Arbitraje y han oído y considerado los argumentos orales y escritos de los abogados que respectivamente representan a los Estados Unidos de Venezuela y a Su Majestad la Reina, y han examinado imparcial y cuidadosamente las cuestiones que se les han presentado, y han investigado y se han cerciorado de la extensión de los territorios pertenecientes a las Provincias Unidas de los Países Bajos o al Reino de España respectivamente, o que pudieran ser legítimamente reclamados por las unos o por el otro, al tiempo de la adquisición de la Corte de la Guayana por la Gran Bretaña.

 

Por tanto, nosotros los infrascritos Árbitros, por el presente otorgamos y publicamos nuestra decisión, determinación y fallo sobre las cuestiones que nos han sido sometidas por el referido Tratado de Arbitraje y, en conformidad con dicho Tratado de Arbitraje, finalmente decidimos, fallamos y determinamos por la presente, que la línea de demarcación entre los Estados Unidos de Venezuela y la Guayana Británica es como sigue:

 

Principiando en la costa a la Punta Playa la Línea de demarcación correrá por línea recta a la confluencia del río Barima con el río Mururuma, y continuará por el medio de la corriente de este río basta su fuente, y de este punto a la unión del río Haiowa con el Amacuro, y continuará por el medio de la corriente del Amacuro hasta su fuente en la Sierra Imataca, y de allí al sudoeste por las cimas más altas del espolón de la Sierra lmataca basta el punto mas elevado de la cordillera principal de dicha Sierra Imataca en frente de la fuente del Barima, y de allá seguirá la cima de dicha cordillera principal, al sudeste, basta la fuente del Acarabisi, y de este punto continuará por el medio de la corriente de este río basta el Cuyuní, y de allá correrá por la orilla septentrional del río Cuyuní al oeste hasta su confluencia en el Wenamu, y de este punto seguirá el medio de la corriente del Wenamu hasta su fuente más occidental, y de este punto por línea recta a la cumbre del monte Roraima, y del monte Roraima a la fuente del Cotinga, y continuará por el medio de la corriente de este río hasta su unión con el Takutu, y seguirá el medio de la corriente del Takutu basta su fuente, y de este punto por línea recta al punto mas occidental de la Sierra Akarai, y continuará por la cúspide de la Sierra Akarai hasta la fuente del Corentin llamado río Cutari.  Queda siempre entendido que la línea de demarcación establecida por este fallo existe sin perjuicio y con reserva de cualquier cuestión que ahora exista o que ocurriese para determinación entre los Estados Unidos de Venezuela y la República del Brasil o entre esta República y el Gobierno de Su Majestad.

 

Al fijar la mencionada línea de demarcación los Árbitros consideran y deciden que, en tiempo de paz, los ríos Amacuro y Barima quedarán abiertos a la navegación de los buques de comercio de todas las naciones, salvo todo justo reglamento y el pago de derecho de faro u otros análogos, a condición que los derechos exigidos por la República de Venezuela y por el Gobierno de la Colonia de la Guayana Británica con respecto del tránsito de buques por las partes de dichos ríos que respectivamente les pertenecen, se fijen a la misma tasa para los buques de Venezuela y los de la Gran Bretaña, la cual no excederá a la que se exija de cualquiera otra nación. Queda también entendido que ningún derecho de aduana podrá ser exigido, ya por la República de Venezuela, ya por la colonia de la Guayana Británica, con respecto de mercaderías transportadas en los buques, navíos o botes pasando por dichos ríos, pero los derechos de aduana serán exigibles solamente con respecto de las mercaderías desembarcadas respectivamente en el territorio de Venezuela y en el de la Gran Bretaña.

 

Hecho y publicado por duplicado por nosotros, en París, hoy el día 3 de octubre A. D. 1899. (L. S.) F. de Martens

(L. S.) Melville Weston Fuller

(L. S.) David J. Brewer

Certificase la autenticidad de esta traducción.

J. M. de Rojas,

Agente de Venezuela

República de Venezuela, Ministerio de Relaciones Exteriores

 

IV.        COMUNICADO CONJUNTO DEL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES DE VENEZUELA Y EL SECRETARIO DE ASUNTOS EXTERIORES DEL REINO UNIDO, LONDRES 07NOV1963.

 

El Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela se reunió con el Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido los días 5, 6 y 7 de noviembre para revisar el progreso logrado en el examen del material documental pertinente al Laudo Arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica. Este examen fue acordado por los Gobiernos venezolano y británico, con la participación del Gobierno de la Guayana Británica, en la Comisión Política Especial de las Naciones Unidas en noviembre de 1962. Los expertos venezolanos han examinado ya parte de la documentación disponible en Londres. Como siguiente etapa los Ministros de Relaciones Exteriores acordaron que el experto británico, quien actúa también en nombre del Gobierno de la Guayana Británica, irá en breve a Caracas a examinar la documentación disponible en los archivos venezolanos. Después que haya sido examinada la documentación pertinente, los expertos se reunirán para discutir los resultados de su investigación. Los expertos presentarán posteriormente un informe a sus respectivos Gobiernos. Estos informes servirán de base para ulteriores discusiones entre los Gobiernos. Los plazos y fechas serán convenidos a través de los canales diplomáticos. El texto del presente comunicado será dado a conocer al Secretario General de las Naciones Unidas.

Londres, 7 de noviembre de 1963.

 

 

COMUNICADO CONJUNTO DEL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES DE VENEZUELA, EL SECRETARIO DE ASUNTOS EXTERIORES DEL REINO UNIDO, Y EL PRIMER MINISTRO DE LA GUAYANA BRITANICA, LONDRES, 10DIC1965.

 

1. De conformidad con lo acordado en el Comunicado Conjunto del 07 de noviembre de 1963, se han celebrado conversaciones en Londres el 9 y 10 de diciembre entre el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, por una parte, y el Secretario de Estado para Asuntos Exteriores del Reino Unido y el Primer Ministro de la Guayana Británica, por la otra, sobre la base de la siguiente Agenda:

 

Agenda para la continuación a nivel ministerial de las conversaciones gubernativas concernientes a la controversia entre Venezuela y el Reino Unido sobre la frontera con la Guayana Británica, de conformidad con el Comunicado Conjunto del 7 de noviembre de 1963.

 

1. Intercambio de puntos de vista acerca de los Informes de los Expertos sobre el exámen de documentos y discusión de las consecuencias que de ellos se derivan. Necesidad de resolver la disputa.

2. Buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia que ha surgido como resultado de la contención venezolana de que el laudo de 1899 es nulo e írrito.

3. Planes concretos de colaboración en el desarrollo de la Guayana Británica.

4. Determinación de plazos para el cumplimiento de lo que se acuerde respecto de los puntos 1, 2 y 3 anteriores.

5. Comunicado Conjunto sobre las presentes conversaciones.

 

2. Además de considerar los Informes de los Expertos sobre el material documental relativo al Laudo Arbitral de 1899, los Ministros discutieron vías y procedimientos para poner fin a la controversia que amenaza quebrantar las tradicionalmente cordiales relaciones entre Venezuela, por una parte, y el Reino Unido y la Guayana Británica, por la otra.

 

3. Se intercambiaron ideas y propuestas para un arreglo práctico de la controversia. Se acordó que algunas de ellas deberían someterse a ulterior consideración y que los Ministros deben continuar las presentes discusiones durante la semana que comienza el 13 de febrero de 1966, en Ginebra, con el objeto de considerar dichas propuestas, así como otras que pudieran sugerirse de acuerdo con la referida Agenda. Por no haber podido ninguna de las partes aceptar las conclusiones de los Expertos designados por la otra, el punto uno no será considerado. Se acordó, además, que en breve funcionarios de los gobiernos interesados iniciarán conversaciones preparatorias.

 

4. El texto de este Comunicado se llevará a conocimiento del Secretario General de las Naciones Unidas.

 

 

 

 

V.-       ACUERDO PARA RESOLVER LA CONTROVERSIA ENTRE VENEZUELA Y EL REINO UNIDO DE GRAN BRETAÑA E IRLANDA DEL NORTE, SOBRE LA FRONTERA ENTRE VENEZUELA Y GUAYANA BRITANICA,

GINEBRA, 17FEB1966.

 

El Gobierno de Venezuela y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en consulta con el Gobierno de Guayana Británica,

CONSIDERANDO: La próxima independencia de Guayana Británica;

 

RECONOCIENDO: Que una más estrecha cooperación entre Venezuela y Guayana Británica redundaría en beneficio para ambos países.

 

CONVENCIDOS: De que cualquiera controversia pendiente entre Venezuela por una parte, y el Reino Unido y Guayana Británica por la otra, perjudicaría tal colaboración y debe, por consiguiente, ser amistosamente resuelta en forma que resulte aceptable para ambas partes; de conformidad con la Agenda que fue convenida para las conversaciones gubernamentales relativas a la controversia entre Venezuela y el Reino Unido sobre la frontera con Guayana Británica, según el Comunicado Conjunto del 7 de noviembre de 1963, han llegado al siguiente Acuerdo para resolver la presente controversia:

 

ARTICULO I

Se establece una Comisión Mixta con el encargo de buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia entre Venezuela y el Reino Unido surgida como consecuencia de la contención venezolana de que el Laudo Arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica es nulo e írrito.

 

ARTICULO II

1) Dentro de dos meses contados a partir de la entrada en vigor de este Acuerdo dos Representantes para que formen parte de la Comisión Mixta serán nombrados por el Gobierno de Venezuela y dos por el Gobierno de Guayana Británica.

 

2) El Gobierno que nombre un Representante puede en cualquier tiempo reemplazarlo y debe hacerlo inmediatamente si uno de sus Representantes o ambos, por enfermedad, muerte u otra causa estuvieren incapacitados para actuar.

 

3) La Comisión Mixta puede por acuerdo entre los Representantes designar expertos para que colaboren con ella, bien en general o en relación en una materia particular sometida a la consideración de la Comisión Mixta.

 

ARTICULO III

La Comisión Mixta presentará Informes parciales a intervalos de seis meses contados a partir de la fecha de su primera reunión.

 

ARTICULO IV

1) Si dentro de un plazo de cuatro años contados a partir de la fecha de este Acuerdo, la Comisión Mixta no hubiere llegado a un acuerdo completo para la solución de la controversia, referirá al Gobierno de Venezuela y al Gobierno de Guyana en su Informe final cualesquiera cuestiones pendientes.  Dichos Gobiernos escogerán sin demora uno de los medios de solución pacífica previstos en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas.

 

2) Si dentro de los tres meses siguientes a la recepción del Informe final el Gobierno de Venezuela y el Gobierno de Guyana no hubieren llegado a un acuerdo con respecto a la elección de uno de los medios de solución previstos en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, referirán la decisión sobre los medios de solución a un órgano internacional apropiado que ambos Gobiernos acuerden, o de no llegar a un acuerdo sobre este punto, al Secretario General de las Naciones Unidas.  Si los medios así escogidos no conducen a una solución de la controversia, dicho órgano, o como puede ser el caso, el Secretario General de las Naciones Unidas, escogerán otro de los medios estipulados en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, y así sucesivamente, hasta que la controversia haya sido resuelta, o hasta que todos los medios de solución pacífica contemplados en dicho Artículo hayan sido agotados.

 

ARTICULO V

1) Con el fin de facilitar la mayor medida posible de cooperación y mutuo entendimiento, nada de lo contenido en este Acuerdo será interpretado como una renuncia o disminución por parte de Venezuela, el Reino Unido o la Guayana Británica de cualesquiera bases de reclamación de soberanía territorial en los Territorios de Venezuela o Guayana Británica o de cualesquiera derechos que se hubiesen hecho valer previamente, o de reclamaciones de tal soberanía territorial o como prejuzgando su posición con respecto a su reconocimiento o no reconocimiento de un derecho a reclamo o base de reclamo por cualquiera de ellos sobre tal soberanía territorial.

 

2) Ningún acto o actividad que se lleve a cabo mientras se halle en vigencia este Acuerdo constituirá fundamento para hacer valer, apoyar o negar una reclamación de soberanía territorial en los Territorios de Venezuela o la Guayana Británica, ni para crear derechos de soberanía en dichos territorios, excepto en cuanto tales actos o actividades sean resultado de cualquier convenio logrado por la Comisión Mixta y aceptado por escrito por el Gobierno de Venezuela y el Gobierno de Guyana. Ninguna nueva reclamación o ampliación de una reclamación existente a soberanía territorial en dichos territorios será hecha valer mientras este Acuerdo esté en vigencia, ni se hará valer reclamación alguna sino en la Comisión Mixta mientras tal Comisión exista.

 

ARTICULO VI

La Comisión Mixta celebrará su primera reunión en la fecha y lugar que sean acordados entre los Gobiernos de Venezuela y Guayana Británica. Esta reunión se celebrará lo antes posible después del nombramiento de sus miembros. Posteriormente, la Comisión Mixta se reunirá cuando y en la forma que acordaren los Representantes.

 

ARTICULO VII

Este Acuerdo entrará en vigor en la fecha de su firma.

 

ARTICULO VIII

Al obtener Guayana Británica su independencia, el Gobierno de Guyana será en adelante parte del presente Acuerdo además del Gobierno de Venezuela y el Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

 

En testimonio de lo anterior, los suscritos, debidamente autorizados para ello por sus respectivos Gobiernos, han firmado el presente Acuerdo.

Hecha en duplicado, en Ginebra, a los diecisiete días del mes de febrero del año mil novecientos sesenta y seis, en español y en inglés, siendo ambos textos igualmente auténticos.

 

Por el Gobierno de Venezuela

Ignacio Iribarren Borges, Ministro de Relaciones Exteriores

 

Por el Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte:

Michael Stewart, Secretario de Estado de Relaciones Exteriores

Forbes Burnham

Primer Ministro de la Guayana Británica.

 

 

VI.-      PROTOCOLO DE PUERTO ESPAÑA

 

El Gobierno de Venezuela, el Gobierno de Guyana y el Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña o Irlanda del Norte.

 

Habiendo recibido en esta fecha el Informe Final, fechado el dieciocho (18) de junio de 1970, de la Comisión Mixta establecida por el Acuerdo firmado entre el Gobierno de Venezuela, y el Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en consulta con el Gobierno de Guayana Británica, en Ginebra, el 17 de febrero de 1966, al cual se hace referencia en este Documento con el nombre de Acuerdo de Ginebra.

 

Convencidos de que la promoción de la confianza y de un intercambio positivo y amistoso entre Venezuela y Guyana llegará a un mejoramiento de sus relaciones, como corresponde a naciones vecinas y amantes de la paz, han convenido en lo siguiente:

 

ARTICULO I

Mientras el presente Protocolo permanezca en vigor, el Gobierno de Venezuela y el Gobierno de Guyana, con sujeción a las disposiciones que siguen, explorarán todas las posibilidades de mejorar el entendimiento entre ellos y entre sus pueblos y en particular de promover su mejoramiento y con el objeto de producir un adelanto constructivo de las mismas.

 

ARTICULO II

1) Mientras este Protocolo Permanezca en vigencia, no se hará valer ninguna reclamación que surja de la contención a que se refiere al Artículo I del Acuerdo de Ginebra, ni por parte de Venezuela a soberanía territorial de Guyana, ni por parte de Guyana a soberanía territorial en los territorios de Venezuela.

 

2) En este Artículo, las referencias a los territorios de Venezuela y a los territorios de Guyana tendrán el mismo significado que las referencias a los territorios de Venezuela y a los territorios de Guayana Británica, respectivamente, en el Acuerdo de Ginebra.

 

ARTICULO III

Mientras el presente Protocolo permanezca en vigor, se suspenderá el funcionamiento del Artículo IV del Acuerdo de Ginebra. En la fecha en que este Protocolo deje de tener vigencia, el funcionamiento de dicho Artículo se reanudará en el punto en que ha sido suspendido, es decir, como si el Informe Final de la Comisión Mixta hubiera sido presentado en esa fecha, a menos que el gobierno de Venezuela y el Gobierno de Guyana hayan antes declarado conjuntamente por escrito que han llegado a un acuerdo completo para la solución de la controversia a la que se refiere el Acuerdo de Ginebra o que han convenido en uno de los medios de arreglo pacíficos previstos en el Artículo 33 de las Cartas de la Naciones Unidas.

 

ARTICULO IV

1) Mientras el presente, protocolo permanezca en vigor, el artículo V del acuerdo de Ginebra (sin perjuicio de su aplicación ulterior después de que el presente protocolo deje de estar en vigencia) tendrá efecto en relación con el presente Protocolo en la misma forma en que lo tiene en relación con aquel acuerdo, sustituyéndose las palabras "Guayana Británica", donde quiera que aparezcan en dicho artículo, por la palabra "Guyana" y suprimiéndose en el párrafo 2) de dicho artículo, las siguientes frases:

a) ", excepto en cuanto tales actos o actividades sean resultado de cualquier convenio logrado por la Comisión Mixta y aceptado por escrito por el Gobierno de Venezuela y el Gobierno de Guyana ", y

b) ", ni se hará valer reclamación alguna sino en la Comisión Mixta mientras tal comisión exista".

 

2) La celebración y la vigencia del presente Protocolo no podrán interpretarse en ningún caso como renuncia o disminución de derecho alguno que cualquiera de las partes pueda tener para la fecha de la firma del mismo, ni como reconocimiento de ninguna situación, uso o pretensión que puedan existir para esa fecha.

 

ARTICULO V

1) El presente Protocolo permanecerá en vigor durante un período inicial de doce años, renovable con sujeción a los dispuestos en este Artículo, por períodos sucesivos de doce años cada uno.

 

2) Antes de la determinación del período inicial o de cualquier período de renovación, el Gobierno de Venezuela y el Gobierno de Guyana podrán decidir por acuerdo escrito que, a partir de la terminación del Período de que se trate, el Protocolo continúe en vigor por períodos sucesivos de renovación menores de doce años cada uno, pero no inferiores a cinco años.

 

3) El presente Protocolo podrá ser terminado al finalizar el período inicial o cualquier período de renovación si, con seis meses por lo menos de anticipación a la fecha en la cual haya de terminar, el Gobierno de Venezuela o el Gobierno de Guyana hace llegar a los demás Gobiernos partes en este Protocolo una notificación escrita a tal efecto.

 

4) A menos que sea terminado de conformidad con el Parágrafo 3) del presente Artículo, este protocolo se considerará renovado al final del período inicial o al final de cualquier período de renovación, según el caso, de conformidad con las disposiciones del presente Artículo.

 

ARTICULO VI

El presente Protocolo al Acuerdo de Ginebra se conocerá como "Protocolo de Puerto España", y entrará en vigor en la fecha de su firma.

 

En fe de lo cual, los suscritos, debidamente autorizados a tal fin por sus respectivos Gobiernos, firman el presente protocolo.

 

Hecho en triplicado en Puerto España, Trinidad y Tobago, a los dieciocho (18) días de junio de 1970 en español y en inglés. Ambos textos tienen igual valor.

 

Por el Gobierno de Venezuela, Ministro de Relaciones Exteriores

Por el Gobierno de Guyana, Ministro de Estado,

Por el Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Alto Comisionado del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en Trinidad y Tobago.

 

VII.- MEMORÁNDUM DE SEVERO MALLET-PREVOST:

"MEMORÁNDUM DEJADO AL JUEZ SHOENRICH,

PARA NO SER PUBLICADO SINO A SU JUICIO,

DESPUES DE MI MUERTE".

 

"El magistrado Brewer y yo nos embarcamos para Europa en enero de 1899 para asistir a la primera sesión del tribunal arbitral, que debía reunirse en París con el objeto de determinar la frontera entro Venezuela y la Guayana Británica.  Los términos del Protocolo (firmado entre Gran Bretaña y Venezuela) exigían la reunión del tribunal en esa oportunidad.  Sin embargo, como esta fecha resultaba incómoda para todos los que tenían que intervenir en el arbitraje, se decidió celebrar una simple sesión preliminar, para cumplir con los términos de Protocolo y levantar las sesiones para reanudarlas en fecha más apropiada".

 

"Antes de ir a París, el juez Brewer y yo nos detuvimos en Londres, y estando allí el Señor Henry White, encargado de negocios de los Estados Unidos, nos ofreció una pequeña comida a la cual fue invitado el Lord Justicia Mayor Russel.  Me correspondió sentarme junto a Lord Russel, y en el curso de la conversación me aventuré a expresar que las decisiones de los arbitrajes internacionales deberían fundarse exclusivamente en consideraciones legales.  Lord Russell respondió inmediatamente: "Estoy enteramente en desacuerdo con usted, estimo que los arbitrajes internacionales deberían ser conducidos por vías más amplias y tomar en consideración cuestiones de política internacional".  Desde aquel momento comprendí que no podíamos contar con Lord Russell para decidir la cuestión fronteriza sobre la base de estricto derecho.

 

"Cuando nos reunimos en París el 1º de junio siguiente conocía Lord Collins.  Durante los discursos del Procurador General Sir Richard Webster y mío (los cuales duraron 26 días), apareció claramente que Lord Collins estaba sinceramente interesado en darse cuenta completa de todos los hechos del caso y en determinar la ley a estos aplicables. Lord Collins, por supuesto, no dio indicación acerca de cómo votaría en la cuestión; pero toda su actitud y las numerosas preguntas que formuló eran críticas de las pretensiones británicas y daban la impresión que se iba inclinando hacia el lado de Venezuela".

 

"Después de que Sir Richard Webster y yo concluíamos nuestros discursos, el Tribunal suspendió sus sesiones para una corta vacación de dos semanas.  Los dos árbitros británicos regresaron a Inglaterra y llevaron consigo al señor Martens".

 

"Cuando entré al departamento en donde me esperaban los árbitros americanos, el juez Brewer se levantó y dijo muy excitado:

 

"Mallett-Prevost, es inútil continuar por más tiempo esta farsa pretendiendo que nosotros somos jueces y usted abogado.  El Magistrado Fuller y yo hemos decidido revelarle confidencialmente lo que acababa de pasar.  Martens ha venido a vernos y nos informa que Russell y Collins están dispuestos a decidir en favor de la línea Schomburgk, que, partiendo de Punta Barima en la Costa, daría a la Gran Bretaña el control de la boca principal del Orinoco; y, que si nosotros insistimos en comenzar la línea partiendo de la costa en el río Moroco, él se pondría del lado de los británicos y aprobará la línea Schomburgk como la verdadera frontera”.  Sin embargo añadió, él, Martens, estaba ansioso de lograr una sentencia unánime, y si aceptáramos la línea que él propone, el obtendría la aquiescencia de Lord Russell y Lord Collins a fin de llegar a una decisión unánime.  Lo que Martens proponía era que la línea de la costa comenzara a cierta distancia al sudeste de Punta Barima, de modo de dar a Venezuela el control de la Boca del Orinoco, y cerca de 5.000 millas cuadradas de territorio alrededor de esa boca.

 

"Esto es lo que Martens ha propuesto.  El Magistrado Fuller y yo somos de opinión que la frontera en la costa debería indicarse en el río Moroco.  Lo que tenemos que decidir es si aceptamos la proposición de Martens o suscribimos una opinión disidente".

 

"En estas, circunstancias, el Magistrado Fuller y yo hemos decidido consultar con usted y ahora quiero hacerle saber que estamos dispuestos a seguir uno u otro camino, según lo que usted desee que se haga".  Por lo que acababa de expresar el magistrado Brewer y por el cambio que todos habíamos observado en Lord Collins me convencí entonces, y sigo creyendo, que durante la visita de Martens a Inglaterra para decidir la cuestión en los términos sugeridos por Martens y que se había hecho presión, de un modo u otro, sobre Collins, a fin de que siguiera aquel camino.  Naturalmente, me di cuenta de que yo solo no podía asumir la enorme responsabilidad de la decisión que se me exigía.  Así lo hice ver a los dos árbitros y les pedí autorización para consultar al General Harrison.  Al obtenerla fui a su apartamento para tratarle el asunto".

 

"Cuando revelé al General Harrison lo que acababa de pasar, éste se levantó indignado, y caminando de un lado a otro, calificó la conducta de Gran Bretaña y Rusia en términos que es para mí inútil repetir.  Su primera reacción fue la de pedir a Fuller y a Brewer que presentaran una opinión disidente, pero cuando se calmó y estudió el asunto desde un punto de vista práctico, me dijo: "Mallet-Prevost, si algún día se supiera que estuvo en nuestras manos conservar la desembocadura del Orinoco para Venezuela y que no lo hicimos, nunca se nos perdonaría.  Lo que Martens propone es inicuo, pero no veo como Fuller y Brewer pueden hacer otra cosa que aceptar".

 

"Estuve de acuerdo con el general Harrison y así se lo hice saber a los Magistrados Fuller y Brewer.  La decisión del Tribunal fue, en consecuencia, unánime; pero, si bien es cierto que dio a Venezuela el sector en litigio más importante desde un punto de vista estratégico, fue injusta para Venezuela y la despojó de un territorio muy extenso e importante, sobre el cual la Gran Bretaña no tenían en mi opinión, la menor sombra de derecho".

 

"Lo anterior ha sido dictado por mí y el 8 de febrero de 1944". "Otto Schoenrich. Miembro de la firma Curtis, Malletv-Prevost, Colt y Mosle de Nueva York."

(Fuente: Antonio de Pedro Fernández. "La Guayana Esequiba", Edime. Madrid. Caracas, 1969. Página 271 y siguientes).

 

 

 

 

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[1] El uti possidetis iuris fue considerado, elaborado y aplicado en América Latina a partir del siglo pasado como:

·          Instrumento sui generis de sucesión de los nuevos Estados que surgieron de las colonias de las potencias europeas en América;

·          Derogación de la efectividad como condición de adquisición de la soberanía territorial;

·          Instrumento de defensa frente a eventuales tentativas de colonización ulteriores;

·          Principio pertinente para la determinación de las fronteras entre Estados surgidos de la descolonización.

 

El uti possidetis iuris fue considerado originariamente como una norma no escrita de carácter regional, susceptible de imponer a sus destinatarios obligaciones especiales para la determinación de las fronteras.

En realidad, mediante el recurso al uti possidetis iuris, los Estados latinoamericanos surgidos de la descolonización, manifestaron su voluntad de considerarse obligados a adoptar como fronteras internacionales los límites trazados o tolerados por la autoridad colonial y existentes en el momento de la independencia, siempre que dichos límites hubieran sido efectivamente establecidos y fueran identificables.

Con posterioridad, el principio se aplicó a las fronteras entre Estados surgidos de la descolonización, en particular en el continente africano.  El principio también se ha aplicado a casos de disolución de estados (Yugoslavia, URSS, Checoslovaquia).

Este principio constituye una regla política territorial Hispanoamericana que no fue aceptada por Estados Unidos de América ni Brasil, los cuales exigieron la posesión de hecho como fundamento del derecho territorial, es decir, el Uti Posidetis facti.

 

[2] La República Cooperativa de Guyana es la más occidental de las Guyanas; se ubica en el norte de América del Sur y limita al norte con el Océano Atlántico, al este con Surinam, al oeste con Venezuela y al sur con Brasil; cuenta con una población de 765,283 (estimada a 2005), integrada por tres grupos étnicos principales: Indo-guyaneses (alrededor del 50%) que habitan en las zonas rurales, afro-guyaneses (entre el 36 y el 43%), residentes en los centros urbanos, y los amerindios (entre el 4 y el 7%), pobladores de las zonas del interior.  La población china y europea (principalmente portuguesa y británica) forman el 2%.  La capital es Georgetown, siendo otras ciudades importantes Linden y Nueva Ámsterdam.

Guyana tiene un sistema de gobierno semipresidencial.  El poder ejecutivo se deposita en un Presidente, el cual designa y supervisa a los ministros, dirigidos por un Primer Ministro; el poder legislativo recae en la Asamblea Nacional, unicameral, de 53 miembros elegidos proporcionalmente de listas nacionales designadas por los partidos, más doce miembros elegidos por concejos regionales.  El poder judicial lo sustenta la Corte de Apelaciones (Court of Appeal), presidida por el Canciller de la Judicatura (Chancellor of the Judiciary).  Debajo de ella está la Corte Superior (High Court), presidida por el Jefe de Justicia.  Ambos son designados por el presidente de la república.

La superficie territorial de Guyana es de 214,970 km2, dividida en diez regiones administrativas: 1. Barima-Waini, 2. Cuyuni-Mazaruni, 3. Demerara-Mahaica, 4. Berbice Oriental-Corentyne, 5. Islas Essequibo-Demerara Occidental, 6. Mahaica-Berbice, 7. Pomeroon-Supenaam, 8. Potaro-Siparuni, 9. Alto Demerara-Berbice, 10. Alto Takutu-Alto EssequiboLos primeros habitantes de Guyana fueron los arawks, que la denominaron Guyana por tener terrenos húmedos y costas tupidas de manglares y pantanos. Los arawks fueron desalojados por los caribes, que dominaron gran parte de la región y luego se desplazaron hacia las islas del mar que tomó de ellos su nombre.  Los arawks y los caribes eran nómades organizados en familias de 15 o 20 integrantes, vivían de la pesca y de la caza.  A la llegada de los europeos, en Guyana había 500 mil habitantes; hoy quedan cerca de 45 mil aborígenes, divididos en nueve grupos étnicos; sólo siete mantienen su identidad y su cultura tradicionales.

[3] Esta región incluyen la parte no esequiba, que no es reclamada por Venezuela.

[4] El artículo 10 de la actual Constitución de Venezuela de 1999, recoge lo establecido en la primera constitución venezolana de 1811 al señalar: "El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad."

El Presidente venezolano Juan Vicente Gómez, firmó en 1932 el punto de triple confluencia fronteriza entre Brasil, la Guayana Británica y Venezuela en el Monte Roraima.

 

 

[5] 1 legua igual a 4.44 kilómetros.

[6] E. Hertslet, Foreign Office, Public Record Office (London) F.O. 80/310. 05AGO1886.

 

[7] Tratado de Arbitraje entre los Estados Unidos de Venezuela y su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda acerca del límite entre Venezuela y la colonia de la Guayana Británica, celebrado en Washington el 2 de febrero de 1897.

[8] Informe de los expertos venezolanos sobre la cuestión de límites con Guayana británica, 18 de marzo de 1965

[9] Esta es la pposición actual del Gobierno de Guyana.

[10] ARTICULO VIII Al obtener Guayana Británica su independencia, el Gobierno de Guyana será en adelante parte del presente Acuerdo además del Gobierno de Venezuela y el Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

[11] Carta de las Naciones Unidas, Arreglo Pacífico de Controversias, Artículo 33:

1. Las Partes en una controversia cuya continuación sea susceptible de poner en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales tratarán de buscarle solución, ante todo, mediante la negociación, la investigación, la mediación, la conciliación, el arbitraje, el arreglo judicial, el recurso a organismos o acuerdos regionales u otros medios pacíficos de su elección.

2. El Consejo de Seguridad, si lo estimare necesario, instará a las partes a que arreglen sus controversias por dichos medios

 

[12] Ramírez Colina Oswaldo, Guyana en 1969: La insurrección de Rupununi, en la dirección electrónica:   http://www.monografias.com/trabajos/rupununi/rupununi.shtml

[13] A.P., 1969.

[14] Venezuela presentó disculpas a Guyana por la incursión militar.  El Canciller de Guyana, Rudy Insanally delcaró que “el vicecanciller venezolano expresó un sincero arrepentimiento”

[15] Guyana advirtió que responderá si los venezolanos disparan.