EDITORIAL: LA CASA DE LAS PALABRAS

Amables lectores, han transcurrido seis meses del presente año y vemos signos esperanzadores para la paz mundial, como las recientes negociaciones entre representantes de los Estados Unidos de América y de Corea del Norte. En nuestra región se han llevado a cabo elecciones nacionales, como es el caso de la República Bolivariana de Venezuela, las de Colombia y más recientemente en México. Deseamos que dichos cambios sean para bien de sus respectivos pueblos.

El motivo del encabezado del presente obedece a la grata sorpresa que me produjo haber ingresado a la página Web de la Real Academia Española de la lengua, donde me enteré que hace cinco años se celebraron los 300 años de la fundación de esta también llamada “Casa de las Palabras” y con ello se han venido efectuando actividades relacionadas con el idioma español y las obras clásicas que han enriquecido nuestro idioma. Felicitaciones para dicha Institución y para quienes han aportado sus esfuerzos y conocimientos en torno al idioma que hablamos más de 500 millones de habitantes de distintos países.

El número actual contiene artículos que abordan el tema de las alecciones que tuvieron lugar en México el 1º de julio pasado, empezando por el trabajo del embajador Enrique Hubbard Urrea, quien en la conocida sección @@Charla Cibernética con el Emba@@ aborda el tema I. El Voto Desde el Extranjero.

En una breve disertación nos dice: “Sí, el embaya sabe que el prolongado y muy intenso proceso electoral nos dejó saturados de información. También está consciente (apenitas) de que la evaluación de todo lo acontecido vendrá de mentes mucho más lúcidas (y lucidas), pero ya ven cómo es él, no entiende de rozones. Por ello, voy a contarles un corrido muy poco mentado, a ver qué les parece. Ahí tiene usted que el ínclito emba ha decidido, pésele a quién le pese, abordar el tema de voto de los mexicanos fuera del territorio nacional. La amenaza es real, no la desdeñe, en los siguientes párrafos podría estar leyendo usted las “ideas” y “racionamientos” del inefable personaje, así que ya está advertido, si ni le interesa lo que sigue, sáltese hasta donde dice “En otras palabras”.

Las elecciones también tuvieron efecto fuera del país. De un universo estimado en varios millones de mexicanos emigrados, más de 600,000 solicitaron su credencial de elector, lo cual no es un resultado óptimo, pero tampoco desalentador, sobre todo a la luz del hecho de que el número de credenciales expedidas fue superior en 200% a la cantidad de sufragios emitidos en el año 2000. Sin embargo, para convertir el documento en credencial de elector, había que activarla y para ello era necesario que el titular llamara al INE o realizara la activación a través de su portal de Internet. Se trataba de verificar que no existiera duplicidad, es decir, que no resultara que el interesado tenía dos credenciales del INE, pues no está usted para saberlo ni el emba para contarlo, pero numerosos paisas tramitaron su credencial declarando domicilio en México, porque la credencial es la identificación más aceptada…”

Por su parte, el también embajador mexicano Leandro Arellano enfoca su trabajo a los asuntos migratorios, los cuales trata de acuerdo a su vasta experiencia. El título II. Dilemas del Migrante, nos lleva por distintos caminos para observar lo que pasa en diferentes regiones del mundo y en nuestro propio entorno: “En semanas recientes los medios de comunicación han ocupado buena parte de su tiempo en informar sobre la suerte de miles de migrantes que se dirigen a Europa y Norteamérica sobre todo. A todos ellos –niños, hombres y mujeres- los motiva la sobrevivencia. Escapan de la guerra, de la violencia, de la inseguridad, de la pobreza… La ironía del caso es que son cada vez menos sus posibilidades de establecerse en un nuevo territorio, porque va en aumento el número de países cuyos gobiernos bloquean el ingreso. Los métodos para rechazar a esos grupos que emigran son cada vez más despiadados. El ejemplo más contundente bien puede ser el que se ha impuesto en nuestra frontera con Estados Unidos. El gobierno autoritario y agresivo del presidente Trump discurrió separar familias y enjaular a los niños. Por sus obras los conoceréis. Las imágenes de esos centros de detención –o como los llamen- hacen recordar los que impusieron los nazis a los judíos.

Cada vez más se exige de los migrantes que viajan en busca de trabajo o seguridad una cuota gravosa, pagar tributo a un sistema que ellos no crearon y que condiciona su explotación. Guerras, odios, temores, rivalidades (étnicas, religiosas, económicas) y la pobreza y la marginación son los principales generadores de migrantes. No pocos gobiernos nacionales y locales desdeñan la responsabilidad primigenia que tienen de crear las condiciones para desalentar el éxodo, para asegurar modos de sobrevivencia digna y segura para sus habitantes, obligación que demanda incluso el sano sentido de la lógica económica…”

El embajador Sergio Romero Cuevas aborda un tema de política interna, con proyecciones de la política exterior de México. Comentando acciones de pasados gobiernos, así como proponiendo enfoques sobre nuevos y viejos problemas. La aportación que nos trae en esta ocasión lleva el siguiente encabezado: III. México: Una Elección sin Precedentes.

Como parte de la introducción al tema nos dice: “El día 1º de julio último se celebraron comicios presidenciales, legislativos, de gobernadores en varios Estados de la República, congresos locales y alcaldías, en lo que se calificó correctamente como los comicios más grandes de la historia de México. En efecto, así fue y el resultado confirmó lo que la mayoría de las encuestas habían predicho: Andrés Manuel López Obrador, candidato del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), del Partido del Trabajo (PT) y Encuentro Social (PES), ganó con un promedio del 53%, dejando a sus oponentes muy abajo en las preferencias del electorado, que participó como nunca antes. Las campañas electorales estuvieron marcadas por la polarización entre dos proyectos de Nación: el primero, representado por los candidatos del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya y el del Partido Revolucionario Institucional (PRI), José Antonio Meade y, el segundo, por López Obrador. Los dos primeros candidatos–que mostraron gran competencia entre sí para quedar en segundo lugar y tratar de atraer al voto duro del competidor, y para tratar de enganchar al electorado en general con promesas de cambio -que, por cierto, hacen cada seis años-, evidentemente representaban más de lo mismo que ha gobernado a México en las últimas 3 décadas, período éste que solamente trajo falta de crecimiento (un 2% en promedio) y una reconcentración brutal de la riqueza en unas cuantas manos, asociadas y amparadas por el poder político, y la corrupción galopante que devora a la Nación. También un escandaloso crecimiento de la pobreza que, se dice, se acerca al 63% de la población nacional…”

 

Venezuela está presente en ADE gracias a la participación del embajador Oscar Hernández Bernalette, quien analiza con conocimiento de causa el histórico asunto del diferendo territorial con un país vecino (no es Colombia, ni Brasil), se trata de IV. La Disputa entre Guyana y Venezuela. Al respecto nuestro colega venezolano afirma: “Cuando los países no son consecuentes con una diplomacia de Estado, se arriesga en el tiempo perder importantes decisiones y estrategias en beneficio de la seguridad y la integridad territorial. La larga disputa entre Venezuela y Guyana se complica aún más. Ciertamente, el Acuerdo de Ginebra de 1966 entre los dos países le otorgó al Secretario General de las Naciones Unidas la responsabilidad de encontrar un medio de solución pacífica entre los estipulados en el artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas. Establece, igualmente, que si el medio propuesto no logra una solución podrá buscar otro mecanismo. Recordemos que el centro de esta disputa tiene como fechas fundamentales, en primer lugar 1898, cuando el Reino Unido y Venezuela se someten a un arbitraje internacional, conocido como Laudo Arbitral de París, que falla a favor del primero y establece soberanía sobre la región del Esequibo. Este documento concede a Venezuela soberanía sobre las bocas del río Orinoco y una pequeña parte del territorio en disputa. Es en 1962 que el Gobierno democrático de Venezuela denuncia ante la Organización de las Naciones Unidas, que el laudo internacional de París es “nulo e irrito” por lo que inician unas etapas de negociaciones entre ambos territorios en el marco del llamado Acuerdo de Ginebra de 1966…”

A continuación nuestros lectores podrán conocer o recordar con asombro lo ocurrido en el México de 1968, así como en otros países de Asia y Europa principalmente. El asunto del movimiento estudiantil Enrique Romero Cuevas, embajador del Servicio Exterior Mexicano, lo vivió en carne propia. Su narración es un testimonio de un joven estudiante que sufrió la represión de autoridades y gobierno, sin mediar culpa o delito que ameritara castigos corporales y otros abusos cometidos por la policía de esos años. La primera parte de su trabajo se titula: V. Mis Vivencias en el México 68´: A MODO DE INTRODUCCIÓN.- Quiero dejar claramente asentado que estas letras no pretenden bajo ninguna circunstancia constituirse en un análisis de corte académico, ni de rigor científico, respecto de los acontecimientos y circunstancias que rodearon las dolorosas experiencias y lecciones que a muchos -entonces jóvenes- nos dejaron la cerrazón de un régimen político que mostró haberse anquilosado en el uso y abuso del poder en un México posrevolucionario que, en mi opinión, vio así el final trágico de una Revolución Mexicana que renunció a sus postulados justicieros de sus inicios, al mimetizarse con sus antiguos adversarios, de quienes aprendió el disfrute de las riquezas, generalmente mal habidas. Mi intención es fundamentalmente, plasmar en papel los recuerdos siempre presentes de mis vivencias personales en una etapa que marcó dolorosamente el rumbo de México, pero que desencadenó un muy largo y lento proceso de democratización, que apenas el 1º. de julio reciente ha abierto finalmente sus puertas por la vía democrática, a un gobierno progresista y de izquierda. Gracias a las buenas calificaciones que obtuve en mis tres años de preparatoria, en el turno vespertino del plantel Coyoacán (Prepa 6) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pues ya trabajaba para, al menos, no ser una carga total para mi madre, en 1968 ingresé mediante el sistema de pase automático a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la misma UNAM, para cursar el primer semestre de la licenciatura en Relaciones Internacionales. Recuerdo que desde el mismo mes de enero de ese año el mundo presenció acontecimientos que apuntaban a convertirlo en uno mucho más complicado de lo usual.

Panorama Mundial de la época. Me tomo ahora la libertad de hacer una larga digresión. En el sudeste asiático, la guerra en Vietnam se incrementaba día con día. De las lecturas de la sección internacional del diario El Día, que para mí era indispensable leer cada mañana -pues lo consideraba una buena fuente de información fidedigna y equilibrada-, aprendí como ese pueblo contaba con una muy larga lucha por su derecho inalienable a la autodeterminación; durante siglos debieron combatir a la China imperial, que los atacaba, los invadía, los sojuzgaba por muchos años, pero la gente vietnamita (o como en esas épocas se autodenominara) comenzaba a hacer resistencia y terminaba expulsando al invasor, solo para que décadas después se repitiera el proceso de invasión/resistencia/sometimiento/nueva independencia…”

El que esto escribe, editor y coordinador de ADE, comparte gustoso con ustedes un hallazgo en asuntos relacionados con las letras españolas. El artículo preparado para esta ocasión se titula VI. La Casa de las Palabras. Tres Siglos. En el desarrollo del mismo se pueden leer los antecedentes históricos de la fundación de la Real Academia Española: “Estimados lectores de ADE, la Real Academia Española (RAE) ha venido celebrando acciones importantes para impulsar la lectura, como es la llamada “Noche de los libros”; así como la promoción del video titulado “La Casa de las Palabras” (como también se le dice a la sede de la RAE). Lo anterior como parte de la gran labor que realiza a favor de la conservación y actualización de nuestro idioma. Estos hechos vienen a recordarnos que dicha institución se fundó en Madrid, España, el año 1713, bajo el reinado de Felipe V, inspirada en el modelo de la Academia Francesa y con el propósito, reflejado en sus primeros estatutos, de trabajar al servicio del idioma español. El escudo de la RAE resume en un lema propio de la época sus fines y obligaciones: “Limpia, fija y da esplendor” a la lengua española. Desde entonces, la institución se ha dedicado a preservar —mediante sus actividades, obras y publicaciones— el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión que es patrimonio común de casi 500 millones de hispanohablantes, una aspiración también recogida en sus estatutos vigentes, de 1993. Entre 2013 y 2015 la RAE conmemoró su tricentenario con diversas actividades desarrolladas dentro y fuera de la sede académica, y, especialmente, con una nueva edición del Diccionario de le lengua española —la vigesimotercera—, publicada en octubre de 2014. Esta edición del diccionario académico, al igual que otros diccionarios y recursos de la institución, está disponible gratuitamente en la red (www.rae.es )…”

El ministro del Servicio Exterior Mexicano, académico y escritor Víctor Hugo Ramírez Lavalle ofrece a nuestros lectores un profundo análisis sobre nuestro país y desde el encabezado de su aportación hace un llamado a las conciencias de la siguiente manera: VII. México: Tiempos de Unificación y Responsabilidad.

“El objetivo principal de este análisis es llevar al lector a una profunda reflexión sobre los señalamientos que se realizan sobre el acontecer socio político del país pero, implícitamente, también se convierte en un llamado para que los mexicanos participen decididamente y contribuyan en bien del país. Las percepciones negativas que se tienen de México en la actualidad, de ninguna manera obedecen a una campaña nacional o mundial en su contra; lo reproducido por los medios de comunicación nacional y la prensa extranjera sobre la extrema violencia, inseguridad e impunidad, entre otros males que aquejan a millones de mexicanos son parte de una gran verdad, no así las opiniones personales y comentarios internacionales que intentan “interpretar” la realidad mexicana. Con el único propósito de centrar este análisis, es preciso recordar que, tras más de 200 años de Independencia y a más de 100 años de la Revolución, el desenvolvimiento pos revolucionario de las principales organizaciones políticas, sindicatos obreros, organizaciones campesinas, etc., que dieron fuerza y cuerpo a la lucha armada, se han ido convirtiendo en una rémora para el país desde el momento en que se transformaron en organizaciones clientelistas y corporativistas, por lo tanto, perdieron el principal objetivo de su creación: la defensa de los obreros, de los campesinos y de la población en general, a lo que se han ido sumando los desaciertos y las torpezas de la clase política y de los mandatarios pasados y presente. Para muchos mexicanos y extranjeros, México es un país “…donde todo es posible y donde nada se altera, donde no pasa nada, donde todo queda igual…”, algo así como un país que vive en un surrealismo autóctono; aunque día a día es golpeado por el hambre, la miseria, la desigualdad, el enriquecimiento ilícito, la corrupción, la impunidad, la narco violencia; situaciones a las que se suma una clase política que ya es poco útil a los mexicanos y a los intereses nacionales de México…”

El Consejero del SEM Guillermo Gutiérrez Nieto aborda un tema de actualidad, relacionado con el desarrollo de nuestro país y a partir de ello elabora propuestas que pueden ser de utilidad a las autoridades encargadas de diseñar las políticas públicas en la materia. VIII. Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI): Fundamentales en la próxima Estrategia de Desarrollo Nacional.

Sobre el particular Gutiérrez Nieto nos explica: “Las tres íes presentes en los planteamientos de los candidatos presidenciales en el reciente proceso electoral obligan a diseñar una estrategia amplia y en varios frentes al próximo gobierno electo. Definitivamente la inseguridad, la inequidad y la impunidad, como situaciones de apremiante atención en el momento actual de México, requieren tanto el diseño de políticas públicas efectivas, como el fortalecimiento institucional y la conjunción de esfuerzos por parte de actores fundamentales en el ámbito nacional. Hoy se confirma un objetivo en el cual hay coincidencia plena: asegurar el crecimiento económico nacional, garantizando productividad con inclusión social y mejores condiciones de vida para todos los mexicanos. En ese tenor, la ciencia, la tecnología y la innovación (CTI) constituyen factores fundamentales en la materialización de esa misión. No hay que olvidar que desde hace varios años la dinámica mundial se encuentra inmersa dentro de una etapa de desarrollo guiada por la economía basada en el conocimiento, en la cual la CTI son dínamos del crecimiento económico y el desarrollo de los países. Por ello la mejoría económica de cualquier nación se logra a partir de la gestión eficaz y eficiente de sus recursos que destina a la creación y transmisión del conocimiento…”

Finalmente, cerrando el presente número y casi despidiendo a la primavera, el editor del presente quiso efectuar un breve ensayo sobre las condiciones que debe reunir un estudio sobre IX. Una Nueva Formulación de la Política Exterior de México.

Se trata de un recordatorio, una alerta y una llamada de atención para aquellos que quieren olvidarse de nuestra historia, de nuestras experiencias buenas o malas, presumiendo de “modernistas de avanzada”, sin aceptar que la historia es un factor imprescindible en la confección o diseño de la política exterior de cualquier país: “El que olvida o ignora la historia, está expuesto a repetir los mismos errores.” Lo mismo ocurre con los otros elementos enunciados, como la Geografía y la Economía. Conociendo a fondo tales fundamentos, estaremos en la posibilidad de elaborar planes y programas para ser llevados a la práctica. “En el caso de México y desde luego en el de los demás países, cada gobierno debe formular o diseñar en términos claros y precisos sus propuestas en materia de política exterior, de acuerdo con las atribuciones que le concede la Carta Magna. El proyecto de formulación debe contar con Bases, Principios y Objetivos o Metas;[1] los cuales quedarán plasmados en el Plan Nacional de Desarrollo…”

 

EL EDITOR APM/9/07/2018


  1. Las Bases generales de la política exterior son la historia, la geografía y la economía.

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